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Cómo un grupo de jóvenes cambia la forma de disfrutar el teatro en Asunción

FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
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En una ciudad acostumbrada a una especie de letargo cultural en los días de semana, un grupo de creadores desafía las reglas de la cartelera tradicional. En una propuesta incómoda y autogestionada, transforman la noche asuncena de los días laborales en un ritual de reflexión. Con localidades agotadas desde el estreno, la obra "Hay un muerto en la galería" se convirtió en el primer paso de un refrescante cambio.

2 Julio de 2026 08.18

El crujido de las tablas en la Sala La Correíta interrumpe el denso calor de la noche asuncena. En Gral. Díaz, entre Hernandarias y Don Bosco, el aire se corta con la tensión de cinco personajes atrapados en sus propios egos. El pasado 30 de junio, lo que podría haber sido un martes tranquilo después de la euforia de la victoria paraguaya, se convirtió en una noche de teatro. Las butacas están repletas. El colectivo Las Pedras Teatro lodró agotar funciones consecutivas rompiendo la inercia del fin de semana. La propuesta sacude los hábitos de consumo de una Asunción sedienta de novedades.

Este grupo teatral está dirigido por Diego Mongelós, con dramaturgia de Gerardo Báez y Araceli Bogado, dirección de arte de Florencia Caligari, fotografía de Luis Acosta Facci, arreglo vocal de Alejandro Cacavelos y diseño de luces de Martín Pizzichini. Los actores que veremos en escena son cinco rostros que pisan fuerte tanto la escena audiovisual como la teatral: Gerardo Báez, Camila Bergonzi, Florencia Boccia, Fernanda Cibils, Mario Gonzalez Martí. 

"Este proyecto nace de una necesidad muy concreta: la de crear las oportunidades que sentíamos que no estábamos encontrando" , explica Fernanda Cibils, actriz y productora del montaje. Este grupo de teatro entendió que esperar una convocatoria externa era perpetuar el silencio. Decidieron asaltar la escena bajo sus propios términos.

Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI

La idea maduró lentamente entre la complicidad y la urgencia. Todo comenzó en 2018, cuando Cibils asistió a una obra escrita por su mejor amigo, Gerardo Báez, junto a su amiga Araceli Bogado. El impacto inicial fue demoledor a nivel conceptual. En su mente había nacido un anhelo por la dramaturgia. Desde ese instante, la promesa de sacudir el tablero juntos se convirtió en un motor que estalló finalmente entre 2024 y 2025.

"Las Pedras nace de la búsqueda constante de espacios para crear, probar, intentar" , señala Gerardo Báez, responsable de la dramaturgia y la idea original. Para él, la clave radica en la colectividad. "Hacerlo con amigos que tengan los mismos objetivos e intercambiar visiones, potencia eso" , afirma.

La frescura del elenco también se sostiene en la paridad de sus deseos. Camila Bergonzi, productora y actriz, recuerda haber sido alumna de Báez. "Ambos pudimos percibir que teníamos las mismas ganas de crecer, crear, innovar, disfrutar", relata. El impulso juvenil compensa la falta de un mercado tradicionalmente robusto.

Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI

Hacia un circuito más dinámico

Hacer teatro independiente antes de los 30 años en Paraguay implica chocar de frente contra un muro invisible pero espeso. El acceso a los recursos económicos es el principal obstáculo en una economía cultural que durante muchos años permaneció resentida y que hoy, en cambio, se consolida.

Cibils no maquilla la realidad del circuito: "El teatro requiere una inversión muy grande antes incluso de estrenar: escenografía, vestuario, utilería, iluminación, alquileres". Sin embargo, la respuesta no fue la queja, sino la autogestión pura y dura, apoyada inicialmente en una red afectiva de familiares y amigos que blindaron las primeras funciones de la temporada.

"La realidad acá es que lo independiente significa asumir varios roles al mismo tiempo, escribir, dirigir, actuar, producir", añade Báez. Para este grupo de realizadores, la juventud no es una limitación, al contrario, representa una dosis de adrenalina intensa. Estar expuestos al juicio del público los obliga a, en sus palabras, "demostrar el doble para que nuestro trabajo se tome en serio".

Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI

Anatomía de un cuerpo incómodo

Bajo la dirección general de Diego Mongelós, la obra "Hay un cuerpo muerto en la galería", la propuesta de Las Pedras que se estrenó el pasado 30 de junio, se despliega lejos del drama convencional. No busca complacer. A través de un humor ácido y situaciones absurdas que escalan sin freno, cinco personajes se cruzan en un retrato incómodo de las ambiciones y miserias humanas contemporáneas.

"Más que contar una historia, la obra propone una reflexión" , advierte Cibils sobre el texto. La dramaturgia muerde temas complejos como la diferencia de clases, el peso del ego en el arte, la política y la muerte. La puesta se convierte en “un espacio seguro para que cada espectador pueda hacerse preguntas”, según la definición que nos brindan los jóvenes. 

La crítica va directo a la yugular de las estructuras laborales del arte y el entorno corporativo. Araceli Bogado explica que el texto "cuestiona y critica el trabajo invisible y no remunerado de artistas". Del mismo modo, denuncia los entornos corporativos que "afectan la salud mental de los trabajadores haciéndoles sentir que tienen que perfomar constantemente algo que no son".

Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI
Las Pedras Teatro. FOTO: LUIS ACOSTA FACCI

Un nuevo ritual nocturno

Las luces diseñadas por Martín Pizzichini rebotan en los rostros de una platea mayoritariamente joven, de entre 20 y 35 años. Es un público que usualmente esquiva el teatro tradicional, pero que abarrota este espacio alternativo. El fenómeno demuestra que las nuevas generaciones demandan experiencias cercanas, íntimas y estéticamente desafiantes en Asunción.

"Me sorprendió gratamente la respuesta del público", confiesa Bergonzi conmovida ante las 336 almas que aseguraron su entrada a Gs. 100.000. Ver a espectadores nuevos apostar por el teatro entre semana alimenta su curiosidad por "llegar a extender la temporada y que esto siga creciendo" , desafiando las temporadas cortas del país.

Para Las Pedras Teatro, romper el molde de los fines de semana no fue un capricho, sino una apuesta política y cultural. Romper la rutina del martes genera nuevos hábitos de consumo en una ciudad que despierta lento. Su éxito es el recordatorio de que el arte independiente late con fuerza propia en los márgenes.

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