La construcción de la Ruta Bioceánica no solo abre una nueva conexión entre puertos brasileños y chilenos: también está reordenando la geografía económica de Paraguay. Para el sector industrial, este corredor representa un punto de inflexión.
"Toda obra de infraestructura es un progreso para el país, pero esta ruta, por su ubicación estratégica, va a cambiar la logística de toda la industria instalada en Paraguay", afirmó Gerardo García, miembro de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), en conversación con Forbes Paraguay .
Hoy, la mayoría de los flujos logísticos industriales se concentran en Asunción y el eje central. Sin embargo, el trazado que atraviesa el Chaco abre un nuevo escenario: acorta el acceso a mercados, reduce los costos de transporte y genera un corredor competitivo que Paraguay antes no tenía.
"Los productos que vienen desde Brasil serán los primeros beneficiados, pero el desafío para la industria paraguaya es acercarse a la vía de Carmelo Peralta para aprovechar al máximo esta ruta", explicó García.
La UIP ya mantiene reuniones con el Ministerio de Industria y Comercio para delinear un plan que permita a las empresas insertarse en este nuevo mapa logístico. El objetivo es claro: transformar el corredor en una plataforma de competitividad para la industria.
Un parque industrial en el Chaco: el siguiente paso
Mientras avanzan las obras, también toma forma un proyecto que podría cambiar la historia económica de la región: el primer parque industrial del Chaco Paraguayo. Para García, este tipo de infraestructura será decisiva. "Es en lo que hay que invertir. Los Estados deben facilitar estas iniciativas para abaratar los costos logísticos y acercar las industrias a la ruta", señaló.
La distancia entre Asunción y la cabecera del corredor sigue siendo un desafío, por lo que la instalación de industrias en territorio chaqueño aparece como una pieza clave para capitalizar la Bioceánica. Cuanto más cerca esté la producción del corredor, mayor será el efecto multiplicador.
Del Chaco ganadero al Chaco industrial
Hasta ahora, el Chaco se consolidó como una región ganadera y, en los últimos años, sumó un incipiente desarrollo agrícola. Pero la apertura de este corredor habilita un salto cualitativo: la industrialización. Desde la UIP proyectan la llegada de empresas maquiladoras, procesadoras y plantas de ensamblaje que puedan operar con costos logísticos competitivos y una salida directa a los océanos.
"El corredor va a cambiar la estructura productiva y los sectores que invierten en la zona", aseguró García mientras agregó que "sí, podemos decir que se va a convertir en uno de los polos más importantes del Paraguay".
El futuro: un hub logístico regional
Más allá de las proyecciones internas, el potencial de la Bioceánica rebasa las fronteras nacionales. La posición geográfica del Chaco coloca a Paraguay en condiciones de convertirse en un hub logístico regional, un punto de conexión entre los centros productivos del Atlántico y los puertos del Pacífico.
"Puede llegar a ser un hub logístico sobre todas las cosas", destacó RGarcía, convencido de que la Bioceánica redefine el rol estratégico del país en la región.
La transformación ya comenzó. Y para el Chaco, por primera vez en décadas, el futuro económico se escribe con una palabra clave: oportunidad.