Paul Fernández Editor de Contenidos
Paraguay está mostrando al mundo características nunca antes vistas que van desde el crecimiento económico que van desde el 4%, 5% y al 6% en el 2026, Grado de Inversión otorgadas por Moody’s y Standard & Poor´s, aumento de la inversión extranjera directa y un clima de negocios que alcanza los mejores niveles.
Para el Grupo Banco Mundial, el sólido desempeño económico de nuestro país, con un crecimiento medio del 5% en los últimos tres años refleja una gestión fiscal prudente y una base macroeconómica estable. Consideran que el país mantiene un marco de política monetaria que ha logrado mantener la inflación dentro del rango objetivo del Banco Central del Paraguay (BCP), del 3,5%.
Sostienen que esta estabilidad se apoya en una sólida producción en agricultura y agroindustria, en un sector de servicios en crecimiento, un aumento de la inversión extranjera y la ventaja estructural de su capacidad hidroeléctrica.
Teniendo en cuenta esto, mencionaron que, externamente, Paraguay tiene la oportunidad de seguir fortaleciendo su resiliencia frente a los choques climáticos y la volatilidad de los precios de las materias primas.
Además, sugieren que dada la importancia de las exportaciones primarias y la energía eléctrica en la economía, se debe promover una mayor diversificación productiva y una gestión sostenible de los recursos que ayudará a reducir las vulnerabilidades.
En tanto, internamente, nuestro país tiene margen para seguir fortaleciendo sus instituciones y mejorando la calidad de los servicios públicos, basándose en los avances logrados en estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenido.
Para mitigar riesgos y mantener el liderazgo económico, señalaron que las reformas más urgentes son la diversificación económica y el desarrollo del capital humano.
“Paraguay debe diversificar su base productiva, apoyando la agroindustria, la manufactura ligera y los servicios comercializables, para reducir su exposición a eventos climáticos", mencionaron.
Para ello, indicaron que serán necesarios esfuerzos continuos y reformas estructurales para movilizar la inversión privada en los sectores de servicios y manufacturas. Al mismo tiempo, mencionaron que la gobernanza y el clima empresarial deben fortalecerse para sostener el reciente aumento de la inversión extranjera directa.
Enfatizaron la importancia de seguir fortaleciendo el capital humano, apoyado por iniciativas sociales fundamentales como el programa Hambre Cero, que será esencial para crear una economía resiliente, productiva e inclusiva.
El Grado de Inversión y su consolidación
Desde el GBM indicaron que estos factores de éxito, justo con la gestión de la deuda madura, como las recientes emisiones de bonos soberanos en moneda local, han sido reconocidos internacionalmente.
Fue así que Moody's elevó a Paraguay a Grado de Inversión (Baa3) en julio del 2024, mientras que S&P elevó su calificación a BBB- en diciembre de 2025, y Fitch mejoró su perspectiva a positiva en octubre de 2025.
“Para convertir este ciclo de crecimiento en un desarrollo sostenido, Paraguay debe impulsar el crecimiento mediante el capital humano y la inversión privada en infraestructura física y digital, acompañados de políticas de protección social y esfuerzos para combatir la informalidad”, agregó.
Crecimiento económico y el traslado
Desde el organismo indicaron además que los datos económicos del país muestran la transición del crecimiento al bienestar de los hogares que, agregaron, ha funcionado principalmente a través de mayores niveles de empleo y un aumento de los ingresos laborales.
Indicaron que en las últimas dos décadas, la pobreza monetaria bajó del 51,4% al 16% (2023-2025), y la pobreza extrema descendió hasta un mínimo histórico del 2,4%.
“Solo en los últimos dos años, casi 300.000 paraguayos han salido de la pobreza, una ilustración concreta de lo que puede lograr un crecimiento sostenido”, agregaron.
Explicaron que la mayor parte del progreso del país provino de mayores aumentos en el empleo y los ingresos laborales, incluyendo mejoras en la productividad agrícola que incrementaron los ingresos rurales.
Mencionaron que el principal desafío ahora es aumentar la productividad de las empresas y ampliar las oportunidades en otros sectores para impulsar la creación de empleo formal de calidad.
En ese sentido, indicó que el acuerdo de Mercosur puede convertirse en un motor de estrategia, sin embargo, requiere programas de formación laboral dirigidos a mercados competitivos para cerrar las brechas de habilidades y el uso de herramientas de datos, como el nuevo mapa de pobreza de Paraguay, presentado por el Instituto Nacional de Estadísticas a finales del 2025 y que abarca los 263 distritos del país.