Reducción de retenciones en Argentina no será un desafío más para el productor nacional, según el Presidente de la UGP
El gobierno argentino anunció la reducción de las retenciones a las exportaciones del sector de agrícola, una medida que se aplica desde hoy, 27 de enero hasta finales de junio.
Entre los cambios más significativos, la soja verá una disminución del 33% al 26%. Ante esta situación, el Presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, analizó el impacto que podría tener en el sector agropecuario paraguayo.
Cristaldo señaló que la competitividad de la producción argentina está afectada principalmente por las retenciones impuestas por su gobierno. "El productor argentino recibe menos dinero porque el gobierno se queda con la mayor parte del precio internacional", explicó.

Con la nueva medida, los productores argentinos recibirán un leve incremento en sus ingresos, pero no se espera un impacto significativo en el mercado regional. El titular de la UGP comparó la situación actual con estrategias anteriores del gobierno argentino para captar divisas.
"Es similar a lo que hicieron con el dólar soja, un tipo de cambio especial para estimular la liquidación, pero en el fondo, el gobierno sigue quedándose con la parte más importante", afirmó.
Además, destacó que lo ideal sería una eliminación total de las retenciones para facilitar el trabajo de los productores.
Consultado sobre si la medida afectaría la competitividad con las producciones paraguayas, Cristaldo descartó esa posibilidad. "Nosotros vendemos a precios internacionales establecidos, el precio Chicago. No los fijamos ni nosotros ni los argentinos", subrayó.
En cuanto a la situación del campo paraguayo, indicó que la proyección inicial para la cosecha de soja era de 11,2 millones de toneladas aunque la falta de lluvias afectaron el rendimiento.
"La temporada se adelantó y algunas zonas enfrentan condiciones heterogéneas. Hay rendimientos que van desde 1.000 hasta 4.000 kilos por hectárea", mencionó. Explicó que la producción final se conocerá cuando concluya la cosecha.
Cristaldo calificó al 2025 como un año complicado para el sector agropecuario paraguayo. También mencionó que departamentos como San Pedro redujeron drásticamente su área de siembra.
A pesar de un repunte en el mercado cárnico, dijo también que los números generales siguen siendo preocupantes y es necesario buscar soluciones para evitar una caída mayor en la producción agropecuaria.
El presidente de la UGP alertó sobre el debilitamiento de los dos principales motores de la economía paraguaya: la agricultura y la ganadería.
"Si la producción sigue disminuyendo, la proyección de crecimiento del PIB del 3,8% podría no cumplirse", advirtió.