Paraguay apuesta por nuevas herramientas para ampliar el acceso a la vivienda
En el marco del evento del cuarto foro de Capadei, César Paredes, presidente de Cadiem Fondos mencionó que el mercado de capitales ofrece diversas herramientas para desarrolladores inmobiliarios que buscan optimizar su liquidez.
"Los fondos mutuos son una alternativa fantástica para quienes disponen de recursos de corto plazo. Permiten invertir en carteras diversificadas con alta calidad crediticia y liquidez diaria, o en un máximo de 24 horas", explicó.
Según Paredes estos fondos representan una excelente oportunidad para aquellos que buscan mejorar la rentabilidad de su liquidez sin dejar que el dinero "se duerma" en cuentas corrientes o cajas de ahorro, que suelen ser opciones menos rentables.
Para proyectos inmobiliarios a largo plazo, los bonos se presentan como una alternativa. "Son los instrumentos de deuda más negociados en la bolsa. Aunque, el sector inmobiliario aún representa apenas el 1% del volumen total operado en bonos", dijo Paredes.
Una ventaja de los bonos es la estructura de pago, ya que solo se abonan los intereses durante el plazo del instrumento y el capital se paga al vencimiento.
"Esto proporciona mucha flexibilidad en el manejo de la liquidez, permitiendo a los desarrolladores enfocarse en su proyecto sin presiones financieras", explicó.
En cuanto a los fondos de inversión, Paredes dijo que son una herramienta versátil para los desarrolladores. Estos fondos se rigen por un reglamento flexible que permite a los inversores financiar proyectos inmobiliarios de manera efectiva.
Además tanto los fondos mutuos como los fondos de inversión están exonerados de impuestos para inversores locales y extranjeros, lo que los convierte en una opción atractiva.

Una de las características distintivas de estos fondos es que generan un patrimonio autónomo con su propio RUC, brindando seguridad jurídica y supervisión por parte de la Superintendencia de Valores.
"Este marco garantiza a los desarrolladores e inversores la confianza necesaria para apostar por sus proyectos en el mercado paraguayo", mencionó el presidente de Cadiem Fondos.
Por su parte, Joshua Abreu, presidente de la Superintendencia de Valores (SIV), destacó el rol fundamental de los créditos hipotecarios en economías avanzadas, donde estos representan una gran proporción de la cartera de los bancos.
"En Estados Unidos, el 30% de los créditos bancarios está destinado a la vivienda; en Europa, este porcentaje sube al 40%, y en algunas regiones alcanza el 60%", explicó.
Pero reconoció que la situación en América Latina varía, en Brasil se destina un 20% de su cartera a créditos hipotecarios, Colombia un 12%, Perú un 17% y Chile un 34%, mientras que en Paraguay apenas el 7%. Aunque "al considerar préstamos con garantía hipotecaria en general, el porcentaje sube al 23% en Paraguay" dijo.

Abreu reconoció la importancia de contar con plazos de pago más amplios para hacer que los pagos mensuales sean más manejables para las familias. También explicó que la oferta de créditos a largo plazo depende de la estabilidad y robustez del sistema financiero.
"Queremos ver préstamos hipotecarios de hasta 30 años en Paraguay, como ocurre en Estados Unidos y Europa, pero aún no estamos allí. En Paraguay, los plazos de los préstamos hipotecarios son de 10 a 20 años, con un promedio de 9 años", indicó.
El desafío de extender los plazos de los préstamos va de la mano con la necesidad de reducir las tasas de interés. El presidente de la SIV explicó que cuanto más baja es la tasa, más factible es que un proyecto sea viable.
Para expandir las opciones de financiamiento la SIV impulsó instrumentos como bonos cubiertos, fondos de deuda hipotecaria y la titulización de activos. Según Abreu, estos mecanismos ayudan a diversificar las alternativas de inversión y financiamiento y "cuanto más instrumentos tengamos, más fácil será alargar los plazos y bajar las tasa".
Y ante una consulta sobre la flexibilidad del marco legal actual, reconoció que el reciente ajuste en la normativa del mercado de valores, diseñado para brindar un entorno más favorable a la inversión.
"La nueva ley es suficientemente flexible y generará muchas oportunidades. Estamos trabajando de la mano con el BID y el Fondo Monetario Internacional para implementar productos e instrumentos que respondan a las necesidades del mercado", aseguró.
La nueva ley contempla la creación de fondos alternativos y de inversión, incluidos fondos inmobiliarios y mutuos, que fomentarán el desarrollo del mercado financiero y facilitarán el acceso al crédito.
"Con la implementación de esta normativa, esperamos un desarrollo interesante en el sector", afirmó Abreu.