Paraguay 2X: el camino para lograr la revolución industrial en el país
Paul Fernández Editor de Contenidos
Paul Fernández Editor de Contenidos
Forbes Paraguay presentó su primera edición de Connect Ciudad del Este Summit, donde uno de los protagonistas fue el Ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, quien presentó el ambicioso plan del Gobierno para duplicar el tamaño de la economía del país y lograr la revolución industrial.
Al inicio, el secretario de Estado mencionó que desde la cartera a su cargo están ayudando a que Paraguay pueda llegar al próximo estadio a nivel industrial capitalizando todos los recursos del país. Riquelme señaló que están abriendo el camino a la revolución industrial y, pese a que ya sucedió hace bastante tiempo en el mundo, consideró que Paraguay tiene todavía el potencial de alcanzarlo.
Indicó que, actualmente, el 19% del producto interno bruto (PIB) es industrial y tiene la oportunidad de crecer y alcanzar el 35%, otorgándole al país el salto que necesita. “Tenemos energía, tenemos gente joven, tenemos un régimen impositivo competitivo, por lejos el más competitivo de la región. Geográficamente estamos ubicados en un lugar estratégico”, dijo durante su presentación.
En ese sentido, detalló que si bien Paraguay es un país mediterráneo, indicó que a su lado está Brasil, el gigante de Sudamérica, con más de 250 millones de habitantes, además de Argentina con más de 42 millones. Por otro lado, destacó el acuerdo que existe entre el Mercosur y la Unión Europea, lo que representa una ventana de oportunidad para el intercambio comercial, y por ende, el crecimiento económico.
Dentro de la política industrial, dijo que el proyecto que están trabajando es el Paraguay 2X, un plan que básicamente desafía al país a duplicar el tamaño de la economía en los próximos 10 años, para lo cual se debe crecer a un 7% anual. Explicó que el desafío del Gobierno es poder generar 500.000 empleos en los próximos 5 años, sin embargo, aseguró que van a la mitad de la administración y ya lograron 242.000.
Riquelme dijo que los 500.000 empleos que busca generar el Gobierno tampoco es una coincidencia, sino más bien está directamente relacionada a las estadísticas donde se observa que de manera anual, 100.000 jóvenes salen a buscar empleo por primera vez en sus vidas. Por eso, consideró que el país debe ser un motor de emprendimiento y una máquina de generación de empleo como para que estas personas puedan conseguir trabajo.

En esa línea, el ministro profundizó en la necesidad de que el sector privado no solo acompañe, sino que lidere el proceso de transformación. Explicó que la intención es que los planes trazados desde el Gobierno sean apropiados por los empresarios y se conviertan en una verdadera política de Estado, con continuidad más allá de los periodos de gobierno.
“La idea es que el sector privado se empodere de cada uno de los planes y que esto se convierta en una política industrial nacional, una política de Estado que tenga una sola bandera: la paraguaya”, afirmó.
Riquelme sostuvo que uno de los principales desafíos históricos ha sido la falta de continuidad en las estrategias de desarrollo. Por ello, planteó que el nuevo enfoque busca evitar que cada administración reinicie el proceso, generando una hoja de ruta validada por el sector productivo que trascienda los cambios políticos.
En ese sentido, explicó que el plan Paraguay 2X se estructura sobre estudios técnicos y casos de inversión concretos, que permiten responder a una pregunta clave: por qué Paraguay, teniendo ventajas evidentes en sectores como la soja o la ganadería, aún no lidera globalmente en estas industrias.
“Muchas de las respuestas parecen obvias, pero lo que hicimos fue convertir esas intuiciones en un plan de negocio, con una hoja de ruta clara y acciones concretas que el Gobierno debe ejecutar para facilitar el crecimiento”, indicó.
El ministro detalló que la estrategia se divide en tres grandes pilares. El primero apunta a aumentar la productividad de los sectores existentes, enfocándose en mejorar el rendimiento más que en expandir la superficie o el volumen de producción. Ejemplificó con la soja y la carne bovina, donde el objetivo es producir más con los mismos recursos.
El segundo pilar se centra en las adyacencias, es decir, la diversificación e industrialización de lo que el país ya produce. Aquí, el foco está en generar mayor valor agregado a partir de materias primas, impulsando industrias vinculadas que permitan ampliar la matriz productiva.
“El tercer pilar son los saltos de crecimiento, donde entran industrias completamente nuevas para Paraguay, muchas de ellas vinculadas a cadenas globales de valor y con inversiones de gran escala”, explicó.
En cuanto al primer eje, Riquelme señaló que identificaron productos estratégicos como la soja, la carne bovina, el arroz, el maíz y el aceite, donde existe margen para mejorar la competitividad. A través de comparaciones internacionales, el Gobierno detectó brechas de productividad que, de ser reducidas, podrían generar un impacto significativo en las exportaciones y el PIB.

El titular del MIC destacó que, solo mediante mejoras en productividad, se podrían generar más de US$ 1.400 millones adicionales al producto interno bruto, sin necesidad de expandir la frontera productiva. En el caso de la carne, por ejemplo, explicó que el desafío está en aumentar el peso por animal, lo que permitiría incrementar exportaciones y empleo.
“No se trata de tener más vacas, sino de que cada vaca produzca más. Ahí está la clave de la competitividad”, sostuvo.
En paralelo, el análisis identificó factores críticos como el manejo nutricional, las prácticas de producción y la sanidad animal, como áreas donde Paraguay aún tiene espacio para mejorar. Estos ajustes, explicó, no solo impactan en la producción directa, sino también en toda la cadena económica vinculada.
Respecto al segundo pilar, el ministro indicó que el estudio partió de más de 2.000 productos y se redujo a 13 con alto potencial de desarrollo, en sectores como alimentos, metalurgia, madera y textiles. Estas industrias podrían aportar alrededor de US$ 8.500 millones adicionales a la economía.
En particular, destacó el potencial de la industria de la madera, donde Paraguay tiene ventajas naturales por el rápido crecimiento de sus bosques. Señaló que el país podría capturar una pequeña porción del mercado global y generar exportaciones significativas, además de empleo.
“Nos proponemos metas alcanzables. No buscamos dominar el mercado mundial, sino capturar una fracción que ya tendría un impacto enorme en nuestra economía”, afirmó.
El análisis también incluyó experiencias internacionales, como el caso de Vietnam, que logró desarrollar una industria exportadora en pocas décadas mediante políticas públicas enfocadas en clústeres productivos, financiamiento y acceso a mercados.
En el tercer pilar, Riquelme abordó las oportunidades vinculadas a industrias emergentes y de alto valor agregado, como centros de datos, combustibles verdes y producción de celulosa. En este punto, subrayó que la principal ventaja de Paraguay es su disponibilidad de energía limpia y competitiva.
Según explicó, inversiones en sectores como inteligencia artificial o energías renovables podrían transformar la estructura económica del país, generando impactos significativos en el PIB con relativamente bajo uso de recursos energéticos.

“Con menos del 2% de la energía que produce Paraguay, se podría generar cerca del 10% del PIB en industrias como los data centers. Son oportunidades que pueden cambiar la realidad del país”, remarcó.
No obstante, advirtió que para concretar estos proyectos es necesario avanzar en reformas estructurales, incluyendo mejoras en infraestructura, financiamiento, formación de talento y marcos regulatorios. En ese sentido, mencionó que el Gobierno identificó unas 400 acciones concretas que deben ejecutarse para viabilizar el plan.
Finalmente, el ministro presentó la proyección global del Paraguay 2X, que busca llevar la economía de US$ 42.000 millones a cerca de US$ 88.000 millones en una década, combinando crecimiento orgánico con el impulso de los tres pilares estratégicos.
“Cuando uno suma el impacto directo e indirecto de estas inversiones, la economía no solo se duplica, sino que puede incluso superar ese objetivo. Ese es el Paraguay que estamos construyendo”, concluyó.