Referentes de sectores estratégicos, como Iván Dumot (Presidente del Centro de Importadores del Paraguay), Pablo Zabala (Presidente de la Cámara Paraguaya de Servicios y Tercerización), Diego Segovia (Gerente General de la Cooperativa Universitaria) y David Caballero (Gerente General de WITEC) revelaron cómo cierra el año para sus industrias y qué anticipan para 2026.
El diagnóstico conjunto muestra un país que se mueve entre la recuperación del consumo, el avance digital, la presión del tipo de cambio y la necesidad de reformas más profundas. Para el sector importador, el año estuvo atravesado por un factor decisivo: la apreciación del guaraní.
El dólar cayó en torno al 9,5% y se estabilizó entre G. 7.020 y G. 7.090 en noviembre, abaratando los bienes importados y fortaleciendo los inventarios comerciales. Este fenómeno, combinado con un repunte logístico tras un primer semestre complejo, impulsó un incremento del 10% en las importaciones acumuladas a octubre, que llegaron a US$ 14.973 millones.
Pero el desempeño tuvo otra cara con la balanza comercial, la cual deterioró de manera notable, acumulando un déficit de US$ 791 millones a octubre, revirtiendo largamente el superávit de 2024. La presión provino principalmente de la compra de manufacturas industriales y del repunte de las manufacturas de origen agropecuario.

Según el CIP, el comportamiento del dólar global, los costos logísticos moderados y la recuperación del consumo marcaron un segundo semestre más dinámico para el sector. Sin embargo, persisten desafíos profundos con el contrabando impulsado por el diferencial cambiario, la mayor competitividad de Brasil, las presiones por el peaje de la Hidrovía y la necesidad de acelerar la modernización aduanera.
"De cara al 2026, la clave será avanzar en infraestructura estratégica, modernización aduanera y seguridad jurídica. Paraguay puede convertirse en un hub logístico regional, pero para eso necesitamos reducir brechas, combatir el contrabando y asegurar que el comercio formal siga ganando espacio. Las oportunidades están, pero requieren decisiones claras", agregó Dumot.
Servicios y BPO
En el sector de servicios y BPO, Pablo Zabala describió el 2025 como "un año de inflexión". La industria alcanzó una representatividad del 75% de los más de 12.000 empleos formales que genera, integrando una cadena que va desde la formación hasta el CX, back-office y tecnología. El crecimiento del sector fue sólido, pues según el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imaep) del Banco Central del Paraguay (BCP), los servicios crecieron cerca del 7% interanual, demostrando resiliencia pese al contexto regional.
No obstante, coincidiendo con Dumot, el Presidente de Capaser puntualizó que el descalce cambiario se convirtió en un riesgo para las empresas exportadoras. El dólar débil comprimió márgenes ya que los contratos se pactan en moneda estadounidense, mientras los costos internos continúan en guaraníes, sobre lo cual Zabala sostuvo que esto obliga a discutir mecanismos de previsibilidad y competitividad sostenida.
Con miras al 2026, el sector prioriza cuatro ejes: datos sectoriales, con apoyo de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); talento bilingüe y digital; competitividad normativa (maquila de servicios); y posicionamiento internacional. Desde Capaser proyectan así un crecimiento de entre 7% y 8% para el próximo año, condicionado a la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento del capital humano.
"El 2025 consolidó al BPO paraguayo como un sector estratégico, pues ampliamos la cadena de valor y logramos mayor cohesión gremial. Para el 2026 vemos prioridades claras y Paraguay puede convertirse en un hub regional de talento y servicios de alto valor si sostiene la estabilidad y avanza en reformas inteligentes", puntualizó.

El pilar de las cooperativas
Diego Segovia describió el 2025 como un año "exigente pero revelador" para el sector cooperativo. La competencia se intensificó con la expansión de las ofertas digitales y un socio más informado; en cuanto al segundo semestre, afirmó que estuvo marcado por la reducción del circulante, lo cual elevó los costos financieros debido a la presión en las tasas de captación.
Aun así, las cooperativas de mayor escala cerraron el año con resultados favorables, donde la Cooperativa Universitaria, en particular, registró crecimiento récord en su cartera de créditos y excedentes superiores a los del año anterior.
Para 2026, el Gerente General de la mencionada cooperativa puntualizó que el principal hito será la implementación plena del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que promete fortalecer la confianza del socio.
De este modo, las proyecciones indican un primer semestre con recuperación gradual del circulante, mayor digitalización en las operaciones y una estrategia más enfocada en socios jóvenes. También prevén nuevas oportunidades de emprendimientos institucionales que optimicen infraestructuras y generen valor comunitario.
"En 2026, la implementación del FGD será un punto de inflexión para todo el sector. La digitalización seguirá constituyendo un diferenciador estratégico, agregando valor a una base social cada vez más distribuida y diversa; en ese sentido, nuestro objetivo es claro: crecimiento sostenible con prudencia y un servicio centrado en el socio", agregó Segovia.

Un país empujado hacia la digitalización
Para el sector tecnológico, David Caballero observó un 2025 de expansión sostenida y una transición acelerada hacia procesos digitales. Cada vez más consumidores buscan comodidad y eficiencia, impulsando una ola de iniciativas tanto en empresas consolidadas como en nuevos emprendimientos.
Al respecto, el experto puntualizó que el sector fintech, especialmente en facturación electrónica, experimentó un salto notable: más de 20.000 comercios ya utilizan factura electrónica, y esa cifra podría duplicarse en 2026. A esto se suman indicadores en ascenso en billeteras electrónicas, transacciones digitales y validación de identidad online.
Sin embargo, Caballero advirtió que este proceso acelerado también trae desafíos en materia de protección de datos y seguridad digital. Desde WITEC, que trabaja con los principales bancos del país, el profesional proyectó seguir expandiendo su alcance, aparte de fortalecer servicios de confianza y verificación digital.

"El 2025 aceleró la digitalización en todos los niveles. Vemos más de 20.000 comercios con facturación electrónica, un crecimiento sostenido de las billeteras electrónicas y una adopción cada vez mayor de procesos de validación digital. El país está entrando en una etapa distinta", aseguró.
Para el 2026, Caballero vaticinó una profundización en la digitalización y la profesionalización de las empresas nacionales. Desde WITEC, el Gerente General espera expandir el alcance regional de la empresa, además fortalecer los sistemas de confianza digital, siempre acompañando con responsabilidad la protección de datos.
Aunque cada sector vive realidades diferentes, cada uno de los representantes de los principales estamentos de la economía nacional encontraron puntos de convergencia. De esa manera, el 2026 aparece como un año de consolidación, con reformas institucionales, fortalecimiento del talento y modernización normativa como temas centrales.
Unificando las visiones de los referentes, Paraguay tiene oportunidades claras para posicionarse mejor en la región, pero necesita sostener la estabilidad, combatir la informalidad, mejorar infraestructura y avanzar en transformación digital.