El oro verde paraguayo: San Pedro se posiciona como polo del aguacate
El cultivo de aguacate comienza a posicionarse como una alternativa productiva con alto potencial en Paraguay, con el departamento de San Pedro como epicentro de este desarrollo.
Para Jorge Luis Palacios, CEO de Vivero Aguacate PY, destacó que la zona reúne condiciones naturales clave que permiten proyectar una producción competitiva a nivel regional.
“El polo productivo de aguacate se está centralizando en la zona de San Pedro”, explicó Palacios.
También mencionó que cerca del 95% de los proyectos actuales se concentran en este departamento. Entre los factores determinantes mencionó el tipo de suelo arenoso y profundo, la calidad del agua y las condiciones climáticas, que configuran un microclima óptimo para el cultivo.
Uno de los principales diferenciales de Paraguay frente a otros países productores es el factor climático. Según Palacios, la ausencia de inviernos extremos permite que la planta mantenga su proceso productivo durante todo el año, reduciendo prácticamente a la mitad el tiempo de producción.
“La gran ventaja de Paraguay es el factor climático. Al no tener bajas temperaturas en invierno, la planta sigue su proceso todo el año”, señaló.
Este comportamiento impacta directamente en la calidad del fruto. La materia grasa del aguacate paraguayo comienza a desarrollarse desde mediados de febrero y alcanza su punto máximo entre 30% y 35% al ingresar el invierno, niveles comparables a los del aguacate chileno.
“A mayor edad de la planta, mayor calidad de grasa”, explicó Palacios, y detalló que el producto se comercializa con más del 25% de materia grasa.

Pese al buen panorama, el sector enfrenta desafíos estructurales. El principal, según el CEO de Vivero Aguacate PY, es la capacitación del capital humano, tanto de ingenieros como del personal operativo.
“El desafío más grande es capacitar a los ingenieros y al personal, tanto en el manejo fitosanitario, logístico y más adelante el empaque, que será un punto clave para la comercialización del aguacate”, sostuvo.
En ese sentido, adelantó que entre junio y julio se realizará una capacitación técnica con especialistas de Argentina y Chile, con el acompañamiento de la Senave, que participa en el proceso productivo desde sus inicios.
Actualmente, la comercialización del aguacate paraguayo se concentra en la venta de fruta fresca. Aún no se ha avanzado de manera significativa en el procesamiento industrial, como aceite de aguacate, pulpa o derivados para uso cosmético.
“El mercado más cercano que tenemos, por la distancia que abarata el costo del flete, es Argentina”, indicó Palacios, destacando como ventaja adicional que la cosecha paraguaya es más temprana que la del país vecino, lo que permite acceder a mejores precios.
En términos productivos, el cultivo todavía se encuentra en una etapa inicial y la plantación más antigua tiene cuatro años y registra rendimientos de entre 5 y 7 toneladas por hectárea, cifras que ya superan a los rindes argentinos, aunque aún están por debajo de los niveles alcanzados por Perú.
Actualmente, la superficie implantada supera las 50 hectáreas, pero el sector proyecta un fuerte crecimiento.
“Para este próximo año estamos encarando un proyecto de 100 hectáreas de productores locales que están haciendo una apuesta fuerte para el sector”, concluyó Palacios.
Con condiciones naturales favorables, rendimientos en ascenso y un mercado regional accesible, el aguacate paraguayo comienza a perfilarse como un nuevo actor dentro de la diversificación agrícola del país.