"El desafío de alcanzar la suficiencia económica", según Carlos Carvallo Presidente del BCP
Paul Fernández Editor de Contenidos
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¿Cómo está creciendo Paraguay?
Básicamente, apuntando a la coyuntura, el 2024 viene muy bien, la economía está sólida. Si miramos los indicadores de alta frecuencia como el IMAEP (Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay), viene creciendo a un 4% acumulado a septiembre. Si sacamos los dos sectores que por cuestiones básicamente que no son manejables, que impactan en la economía pero operan como shocks exógenos, como el factor climático que está impactando la generación de energía eléctrica y también en parte la agricultura, tenemos que la economía viene creciendo a un ritmo por encima del 6%. Es un crecimiento súper sólido en un contexto altamente incierto y volátil, lo cual habla de una fortaleza importante de la economía.
Y en términos de la inflación, ¿cómo estamos?
Desde el punto de vista de la inflación, después de los eventos inflacionarios que tuvimos a comienzos de año; cuando estuvo impactada también por factores climáticos, además de que tuvimos un choque de oferta que operó sobre algunos rubros de la canasta del IPC (Índice de Precios al Consumidor); sobre todo los frutihortícolas que tuvieron restringida su oferta, por lo tanto, los precios tuvieron un comportamiento altamente volátil, subieron mucho durante un periodo corto de tiempo y hoy en día eso se está normalizando. La inflación hoy en día está totalmente controlada en el país, con una inflación interanual del 3,6% y todas las medidas estructurales de inflación están por debajo de la meta del Banco Central.

Esos buenos indicadores económicos, ¿qué perspectivas dejan para fin de año?
Yo diría que estamos en un momento muy bueno en la economía. Vamos a cerrar este año con un crecimiento en torno al 4% y con una inflación que va a estar en torno a la meta del Banco Central del 4%. Si eso lo ponemos en contexto regional, la economía todavía se luce mucho mejor porque en términos de crecimiento económico casi duplica lo que es el promedio de la región. Y en términos de inflación, nosotros tenemos básicamente una tasa que ya hace un buen tiempo está totalmente controlada, pero no está solamente porque la política monetaria está operando, sino que en un contexto donde la misma ya llegó a su zona neutral.
Eso significa que desde el punto de vista del análisis económico, estamos en un contexto de equilibrio, donde la política fiscal ya está muy cerca de cumplir con su plan de convergencia y no hay ninguna duda de que en el 2026 va a estar dentro de la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Y la política monetaria, que inició su proceso de convergencia hacia la normalidad o hacia la neutralidad, hoy en día ya está dentro del rango neutral, o sea, no somos ni expansivos, ni somos contractivos, sino que ya estamos en un contexto donde la economía crece muy cerca de lo que es su potencial con la inflación controlada. Se puede decir que la economía, después de cuatro años de la pandemia, recuperó los equilibrios macroeconómicos.
Hoy estamos viendo desarrollo en nuevos sectores y se perfilan como los nuevos motores de la economía, ¿cuáles son y qué impacto podrían tener en términos de crecimiento económico?
Antes de entrar a ese aspecto que es un poco más micro o sectorial de análisis, lo que hay que decir acá es que la economía viene sufriendo un proceso de transformación que es gradual. La economía de hoy es una más diversificada; con mayor incorporación de tecnología, es una economía más resiliente también. El futuro luce muy positivo en el sentido de que estamos en un momento muy bueno en la economía. Tenemos inversiones que son realmente súper importantes en sectores que son muy novedosos para nuestro país. Paracel es una inversión que está movilizando montos que son inéditos, pero en sectores que no estaban desarrollados tampoco.
Todo lo que tiene que ver con forestación y fabricación de celulosa es un tema muy nuevo para nosotros que va a impactar en forma impresionante no solo en todo el ecosistema que le rodea ahí en Concepción sino que todavía no podemos dimensionar las externalidades positivas que va a tener sobre otros sectores que van a ir surgiendo.
Pero también el hecho de que una inversión de esa característica; de esa naturaleza, atrae otras inversiones similares. Basta el ejemplo brasileño, todo lo que tiene que ver con la fabricación de hidrógeno verde es otro tema que probablemente va a cambiar la economía del país. Además, la inversión inmobiliaria está cambiando la cara del Paraguay también.
Vamos por buen camino, hay que persistir en las buenas políticas económicas y, sobre todo, hay que tener un plan, que en parte el país tiene, para poder aprovechar de una forma muy relevante esta nueva calificación de riesgo soberano país que nos dio Moody's.

Ya que toca el Grado de Inversión, se habla de un importante capital al que el país podrá acceder, pero ¿cuándo van a llegar esos fondos?
Lo que hay que tratar de hacer aquí es olvidarnos de alguna forma de los pequeños ciclos que siempre los países tienen, tanto desde el punto de vista económico como político, y analizar la
historia más larga para darnos cuenta de que estuvimos en un proceso de construcción que hoy en día empieza a pagar, y a pagar bien. Eso se observó en la pandemia, que vino y nos encontró a muchos países en diferentes situaciones. Al Paraguay le encontró como la fábula de la cigarra, ahorró mucho tiempo; construyó los colchones, y cuando vino el invierno (pandemia) teníamos las herramientas necesarias, suficientes y efectivas para hacer frente a esa situación y salir de una forma ordenada desde ahí.
Otros países no estaban en esas condiciones y no les fue muy bien. Y el país no solamente tuvo un upgrade en su calificación de riesgo soberano, ganó Grado de Inversión. Muchos países de la región perdieron Grado de Inversión, ninguno ganó cuatro años después de haber tenido una pandemia. Eso significa que lo que se construyó durante estos 15 años sirvió para algo.
Tenemos estabilidad económica, Grado de Inversión y buen clima de negocios, ¿cuál es el paso para lograr la suficiencia económica?
Hoy en día tenemos que trascender el discurso de la macroeconomía estable y tenemos que empezar a pensar que esta nueva calificación país demanda que nosotros tengamos acciones para tratar de construir las condiciones para que, más allá de la seguridad de las inversiones, los mercados sean más eficientes y más atractivos para el capital. Ahora lo que nos falta es ir a conquistar las condiciones de suficiencia, o sea, volvernos un país que pueda competir en un mercado que es mucho más exigente, de un club donde muy pocos países del mundo forman parte, pero dónde se mueve el 80% del capital que demanda menores tasas, pero que tiene mayor calidad también. Los desafíos son grandes, infraestructura de calidad, capital humano y regulación adecuada para un buen funcionamiento de los mercados donde el capital se mueva, pero la buena noticia es que a diferencia de muchos países de la región, nosotros ya tenemos consolidadas las condiciones necesarias. Yo creo que ese es el gran desafío.
¿Ve un Paraguay en esa posición?
Soy optimista por naturaleza. Nosotros, como paraguayos, fuimos capaces de construir este nivel de institucionalidad económica que yo creo que hoy en día pocos países de la región lo tienen. Yo me atrevería a decir que nosotros hemos logrado construir algo que funciona demasiado bien, y que tiene todos los antídotos necesarios como para protegerse de malos momentos políticos y en malos momentos que se puedan presentar en los mercados internacionales.
Tenemos institucionalidad económica fuerte, fisco responsable, un Banco Central autónomo. Una economía de mercado, donde los riesgos de intervención de los mercados; de controles en los precios, hoy en día están acotados a un mínimo nivel, por no decir tal vez que no existen. En definitiva, yo creo que estamos en un momento importante como para dar un salto de calidad en términos de desarrollo socioeconómico. Entramos en ese grupo de países donde depende un poco de lo que nosotros hagamos para que podamos dar ese salto. Ahora hay que cuidar lo que construimos y hay que pensar que muchos nos están mirando y están analizando nuestro país.

Uno de nuestros mayores logros también es el guaraní, ¿cómo deja a nuestra moneda el fortalecimiento del dólar?
En primer lugar, cuando es un fenómeno global que afecta en general a todas las economías y de alguna forma está alineado con ciertos fundamentos que son propios del funcionamiento de nuestra economía, y de aquellos mercados que son relevantes para nosotros, los riesgos no existen. Hay que dejar que los precios busquen sus niveles de equilibrio en una economía que es libre, donde los mercados funcionan a partir de la oferta, de la demanda, y hay que acostumbrarse a que el tipo de cambio se mueva, porque eso es también una de las cuestiones que hay que valorar en nuestra economía. Para nosotros no hay preocupación respecto al mercado cambiario y tampoco hay preocupación respecto a los mecanismos por los cuales el movimiento del tipo de cambio puede afectar la inflación. Porque si tenemos una política
monetaria que es efectiva, los movimientos del tipo de cambio no van a afectar de forma relevante a la inflación. El impacto que pueda tener sobre la inflación es muy bajo. Los bienes importados representan 27% de la canasta del IPC, que es un número muy bajo. Y si nosotros nos vamos a lo que es estrictamente los bienes durables, que son mucho más expuestos a estos riesgos cambiarios, es menos del 10% realmente.
"Creo que la economía de hoy es una más diversificada, es una economía más resiliente".