El sector porcino paraguayo atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia reciente, observándose una mejora sostenida en la competitividad. Así, las exportaciones de carne porcina vienen marcando récords consecutivos tanto en volumen como en valor desde 2021, consolidando una tendencia de crecimiento que no muestra señales de desaceleración.
Teniendo en cuenta datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), en 2021 Paraguay exportaba poco más de 8.000 toneladas de carne porcina. Desde entonces, el salto ha sido significativo, pues en 2022 los envíos crecieron cerca del 30% y en 2023 volvieron a expandirse en torno al 25%.
Llegando al 2024, el país cerró con embarques que rozaron las 20.000 toneladas, más del doble del volumen registrado tres años atrás. En términos acumulados, esto representa un incremento cercano a 12.000 toneladas adicionales, equivalente a una suba superior al 140% desde 2021.

Una proteína cada vez más apreciada
El comportamiento del valor exportado también acompañó e incluso superó la dinámica presentada en los volúmenes de exportación. Mientras el crecimiento en toneladas se movió en un rango del 25% al 30% anual, el ingreso de divisas mostró una variación aún más marcada, apalancada por la consolidación de mercados que reconocen precios premium.
Desde 2021, el valor total de las exportaciones porcinas prácticamente se triplicó, con aumentos interanuales que reflejaron una mejora en el posicionamiento del producto paraguayo. De este modo, los ingresos por los envíos de carne porcina pasaron de US$ 7,9 millones, registrados en diciembre de 2021, a US$ 56 millones observados en el último mes de 2025.
“El sector porcino está rompiendo récords desde hace tres años y esto se observa de una manera marcada desde que empezamos a exportar a la República de China (Taiwán). Cada año estamos rompiendo récord de exportación, este último año llegando a casi 20 mil toneladas”, destacó Delia Núñez, Gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP).
Aparte de ser el principal destino, Taiwán también se posiciona como el mercado que mejor remunera la carne porcina paraguaya. La experta puntualizó que ahora la idea es seguir creciendo en forma sostenible como se viene registrando en el sector, afirmando que la idea es mantener un ritmo entre 25 a 30% más de exportación cada año, aparte de apuntar a abrir otros mercados.

La mirada hacia otros destinos
Núñez puntualizó que la apertura de nuevos destinos como Filipinas y Singapur, sumada a los avances en auditorías con Perú y a la implementación de la compartimentación sanitaria, amplía el horizonte del sector.
“Es una herramienta validada por la Organización Mundial de Sanidad Animal y nos permite negociar con mercados más exigentes”, explicó Núñez, quien señaló que el desafío ahora pasa por acompañar la demanda externa con mayor producción, infraestructura e inversión industrial.
Con una proyección de crecimiento de hasta 2,5 veces la producción actual hacia 2032, el complejo porcino se encamina a convertirse en uno de los motores emergentes de las exportaciones agroindustriales del Paraguay.