El agro pierde fuerza: la sequía le costó más de US$ 600 millones a Paraguay
La campaña agrícola 2024-2025 fue golpeada por el clima y la caída de precios, según la UGP. Una campaña que comenzó con incertidumbre climática y de mercado terminó confirmando los peores temores del agro paraguayo.
Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), detalló que la última zafra dejó una pérdida de entre US$ 600 y US$ 700 millones, una caída que golpea de lleno a la economía nacional.
"Hasta diciembre veníamos bien, pero en enero y febrero la lluvia fue una lotería: en algunos lugares llegó, en otros no. Y eso afectó directamente los rendimientos", explicó Cristaldo.
Zonas del norte del país, como Concepción, San Pedro, el noroeste de Alto Paraná, el oeste de Canindeyú y Caaguazú, fueron las más perjudicadas por la falta de agua en un momento crítico del ciclo del cultivo de soja.

La merma estimada de la producción de soja ronda entre 1.500.000 y 1.600.000 toneladas, según datos compartidos por la UGP. Traducido a ingresos, esa caída representa aproximadamente US$ 689 millones, en estimaciones, que no ingresaron al país.
"Ese dinero hubiese llegado si los rendimientos eran normales", apuntó Cristaldo. La situación, además, se agrava por la baja en los precios internacionales, lo que acentuó aún más el impacto financiero de la campaña.
El resultado final es una combinación de factores negativos: menos producción, menos dólares por exportación y, por tanto, una mayor presión sobre el tipo de cambio. "Una de las variables que también complica y empuja al alza el dólar es la menor oferta por exportaciones", señaló el presidente del gremio.
Con una agricultura que representa una parte crucial del Producto Interno Bruto, el golpe no es menor. "Cuando el campo produce bien, Paraguay crece; y cuando no le va bien al campo, hay freno", afirmó Cristaldo. Para lo que resta del año, la expectativa es que el impacto en el crecimiento económico sea visible, especialmente en el ajuste a la baja de las estimaciones del sector agrícola.
A pesar del duro golpe, el sector sigue apostando a la próxima siembra con la esperanza de revertir la situación. "Sembramos enseguida el maíz zafriña, la soja zafriña, y ahora a fines de abril y en mayo arranca otra vez la siembra de maíz", comentó Cristaldo.
El comportamiento climático reciente, con lluvias registradas en las últimas semanas, renovó el ánimo de los productores. "Hace como 15 días comenzó a mejorar el clima, y eso mejora también la expectativa y el ánimo de la gente", agregó.
Finalmente mencionó que el trigo, el maíz, y otros cultivos como la mandioca y las hortalizas también sufrieron los efectos de las lluvias irregulares en enero y febrero. "En general, todos los rubros fueron afectados. Ahora estamos saliendo de ese escenario, esperemos que se recupere", concluyó.