Tekoete: La historia del elenco paraguayo que escribió su nombre en el Festival de Danza de Joinville
El elenco paraguayo Tekoete volvió a imponerse en el Festival de Danza de Joinville, en Santa Catarina, y confirmó un bicampeonato que lo ubica entre las propuestas más destacadas de la escena folklórica internacional. Liderados por la coreógrafa Cynthia Echagüe, la nueva consagración refuerza el alcance de una agrupación que proyecta identidad paraguaya en uno de los escenarios más exigentes de la danza popular.

El elenco paraguayo Tekoete volvió a poner a Paraguay en lo alto del Festival de Danza de Joinville, en Brasil, al quedarse con el primer lugar en la categoría de Danças Populares Internacionais Conjunto Sênior. La conquista se produjo con la coreografía “El canto de mi selva”, una propuesta que celebró las raíces naturales del corazón de América del Sur.

“El tema que elegimos presentar este año es El canto de mi selva, una obra magistral del maestro Herminio Giménez, en donde expresa toda la belleza de la selva, en donde se puede apreciar, escuchar, sentir las hojarascas del de los árboles. Habla del viento, de la cascada del río Aquidabán, entran los animales y, por sobre todo la conversación de las aves, que son los protagonistas indiscutibles”, expresó Cynthia Echagüe, coreógrafa del elenco.

Los coreógrafos Cynthia Echagüe y Ángel Ovelar fueron los encargados, además, del diseño de vestuario, inspirado en aves autóctonas del país como el chiricoé, el pájaro choguy, el cardenal rojo y el pitogüé.

No se trata de una victoria aislada. En sus propios espacios oficiales, el grupo se presenta como bicampeón en 2025 y 2026, una condición que da sustento a la versión de triunfos consecutivos en el certamen. Ese dato añade valor al logro, ya que el festival de Joinville es considerado una de las vitrinas más importantes de la danza en América Latina.

Más allá del premio, el caso de Tekoete revela el peso de las agrupaciones que trabajan desde la identidad. El elenco se define como un embajador de la cultura paraguaya y construye su propuesta a partir de la danza como forma de memoria, representación y pertenencia. En cada presentación, el grupo no solo compite: también narra un país, sus símbolos y su modo de estar en escena.

Cynthia Echagüe, coreógrafa del elenco, explica que este surgió a raíz de la unión de unas exalumnas de su academia de danza y, desde entonces, se dedicó a la puesta en valor de la danza nacional. Sin embargo, también se dedican a otro tipo de géneros como el jazz, la danza clásica y la española.

La coreografía premiada, “El canto de mi selva”, funciona en esa línea. El título ya anticipa una intención de afirmación colectiva, una idea de nosotros que trasciende la competencia y se transforma en mensaje cultural. En un festival de alto nivel técnico y artístico, esa apuesta por lo propio parece haber sido una de las claves de su reconocimiento.

En Paraguay, la victoria fue leída como un motivo de orgullo nacional y como una señal del buen momento que atraviesan algunas expresiones folklóricas fuera del país. La presencia del elenco en Brasil proyecta una imagen de profesionalismo, disciplina y continuidad, atributos que suelen sostener los procesos artísticos de largo aliento. También deja ver que la danza paraguaya encuentra escenarios de validación más allá de sus fronteras.

Aunque en las fuentes revisadas no aparece una ficha biográfica completa del elenco, sí queda claro que Tekoete ha construido una identidad pública sólida. Sus publicaciones y referencias institucionales lo ubican como un colectivo con vocación representativa, comprometido con la difusión de la cultura paraguaya a través del movimiento, el vestuario y la puesta en escena. Ese perfil ayuda a entender por qué su nombre gana visibilidad regional.

La consagración en Joinville suma, además, una dimensión simbólica. En un contexto donde los festivales internacionales suelen medir precisión, estética y propuesta, repetir un primer puesto no es un detalle menor. Para Tekoete, el bicampeonato no solo confirma una buena racha: también instala a la agrupación como una referencia paraguaya capaz de competir y sobresalir en una vidriera de enorme prestigio.