De la primera cámara y el río Paraguay a explorador de National Geographic: la fotografía de Henry Maillet
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
En el 2017 Henry Maillet llegó a Paraguay como voluntario del Cuerpo de Paz, un programa estadounidense de jóvenes que viajan al extranjero para ayudar en distintos proyectos.
Su destino fue el desarrollo económico en comunidades locales, pero su verdadera pasión se despertó en otro ámbito, la fotografía y la conservación ambiental.
“Compré mi primera cámara para documentar mi experiencia y compartirla con mi familia, pero muy rápidamente me obsesioné con la fotografía. Era una herramienta para conectar con las personas y documentar lo que me parecía importante”, relató Maillet.
Mencionó que los voluntarios del Cuerpo de Paz vuelven a los Estados Unidos después de dos años, pero él decidió quedarse en el país.
Ese interés por documentar lo llevó a crear, junto a su compañero Jeff Wang, el proyecto “Rostros del Río”. Esta se trató de una expedición de kilómetros por el río Paraguay, remando seis meses y acampando en el camino, apoyado por WWF Paraguay.
La travesía combinó aventura, investigación sobre cambio climático y contacto con comunidades locales, consolidando su pasión por los ecosistemas de agua dulce.

Tras años de dedicarse plenamente a la fotografía y la producción audiovisual para la conservación ambiental en Paraguay y Argentina, Maillet se integró al Museo de Ciencias del Paraguay (MuCi).
Otro proyecto llamado Cháke Bicho, retrató a insectos nativos en escalas gigantes, buscaba cambiar la percepción del público sobre estos pequeños habitantes del ecosistema.
“Este proyecto me permitió encontrar un equipo alineado con lo que busco hacer. Desde entonces, trabajo con MuCi en la construcción del primer museo de ciencias interactivo del país, que abrirá sus puertas en 2028”, explicó.
De esta manera su trabajo llamó la atención de National Geographic, que recientemente lo seleccionó como miembro de su comunidad internacional de exploradores para un nuevo proyecto fotográfico que documentará la biodiversidad a lo largo del río Paraguay.
Para Maillet, el poder del relato visual es la piedra angular en la conservación y es que, según él, a través de sus fotografías y documentales busca mostrar la conexión entre las comunidades y los ecosistemas.
“Creo que una foto puede cambiar el mundo. Si mostrás algo que la gente no sabía que estaba sucediendo, eso puede cambiar perspectivas y comportamientos”, afirmó.
Citó un ejemplo, explicando que en una localidad de Brasil, un fotógrafo de National Geographic documentó jaguares en el Pantanal. Su trabajo transformó la economía local, impulsando el ecoturismo y conservando el ecosistema, demostrando cómo las historias visuales pueden generar impactos concretos y positivos.

Aunque llegó a Paraguay como voluntario, decidió quedarse. Hoy vive en Areguá, tiene nacionalidad paraguaya y reconoce al país como su hogar.
“Paraguay me adoptó. La gente es extremadamente hospitalaria y humilde. No siento ningún tipo de rechazo, al contrario, siento que soy parte de Paraguay”, aseguró.
Su inspiración proviene tanto de grandes fotógrafos internacionales, como Nick Nichols, mentor y referente en fotografía de conservación, como de colegas locales que buscan visibilizar la biodiversidad del país.
Su objetivo es crear conciencia y fortalecer el ecosistema de la fotografía y conservación en Paraguay. Siendo ejemplo de cómo la pasión, la disciplina y el compromiso pueden transformar una experiencia de voluntariado en un proyecto de impacto global.
