Orgullo Cervepar: liderazgo paraguayo al exterior
La carrera de Bruno Yuli nació de una inquietud por la creatividad y la resolución de problemas. Esa combinación lo llevó en 2014 a ingresar en Cervepar a través de su programa de trainees, una experiencia que, según él, marcó un punto de inflexión en su desarrollo profesional.
Desde entonces, su camino estuvo ligado a la construcción de marcas con ambición comercial y cultural, capaces de ser relevantes en la vida cotidiana de los consumidores. A lo largo de más de una década dentro de la compañía, Bruno participó en la creación de plataformas de marca y en la evolución de un portafolio que no solo buscó crecer en volumen, sino también consolidar vínculos emocionales con el público paraguayo.

Después de cinco años como Director de Marketing de Cervepar, Bruno inicia una nueva etapa como Director de Marketing DTC para AB InBev en México. Ahí le tocará liderar el área de venta directa al consumidor en uno de los mercados más grandes de la región; el paso en el avanzar no es casual, sino que llega luego de un ciclo que dejó resultados concretos y aprendizajes estratégicos.
“En estos cinco años como Director de Marketing construimos, junto al equipo, un legado del que me siento orgulloso: transformamos el portafolio, alcanzamos volúmenes récord y logramos una salud de marca histórica”, resumió.
Para él, esta transición también envía un mensaje sobre el potencial del talento local y considera que Paraguay cuenta con capacidades de alto nivel en múltiples industrias, y que el desafío está en salir a buscar oportunidades y competir con estándares regionales e internacionales.
“Para mí es un honor y una gran responsabilidad poder llegar a un rol así siendo paraguayo”, señaló, destacando que el crecimiento profesional es resultado de disciplina, aprendizaje constante y trabajo con equipos sólidos.
En la estrategia de Cervepar mencionó que las marcas ocupan un rol central y no solo como activos comerciales, sino como expresiones culturales profundamente arraigadas en la sociedad paraguaya.
Bruno dijo que gestionar marcas cerveceras implica entender tradiciones, emociones y momentos compartidos que van mucho más allá del producto. Desde Pilsen hasta las propuestas de festivales y experiencias masivas, explicó que la compañía apuesta a generar conexiones auténticas con los consumidores, interpretando la cultura local y evitando forzar discursos que no encajen con la identidad de cada marca.

Esa mirada se complementa con una ejecución consistente y con equipos capaces de evolucionar las marcas sin perder su esencia, una de las claves para sostener la relevancia en un mercado competitivo y con consumidores cada vez más exigentes.
“Cuando una marca asume un propósito, este debe ser real, profundo y sostenido en el tiempo, con convicción, inversión y consistencia para generar credibilidad y verdadero impacto”, añadió.
Bruno destacó que la ventaja competitiva de Cervepar no está en repetir fórmulas, sino en saber cuándo sostener la consistencia y cuándo innovar estratégicamente. El propósito de marca, en ese sentido, no es una obligación, sino una decisión que debe ser genuina, profunda y sostenida en el tiempo para generar impacto real.
Finalmente, también subrayó el valor del ecosistema creativo paraguayo, al que definió como uno de los activos más potentes del país. La combinación entre talento local, agencias con visión de negocio y anunciantes que apuestan por la creatividad permite desarrollar marcas con proyección y competitividad regional.