Desde pequeña, Gabriela Cibils creció rodeada de tecnología. Como hija de programadores y emprendedores tech, fue testigo del ascenso de Cibersons, el grupo tecnológico fundado por sus padres, que logró expandirse desde Paraguay hacia más de 40 países en 35 años de trayectoria. Esta exposición temprana no solo moldeó su mentalidad innovadora, sino que le enseñó que desde Paraguay era posible construir un imperio tecnológico.
Su camino profesional no fue lineal. Comenzó estudiando marketing en Paraguay, pero una visita a su hermano en Stanford despertó en ella la inquietud de aspirar a las mejores universidades del mundo. Con un sólido desempeño académico y proyectos personales de alto impacto, logró ser aceptada en la Universidad de California, Berkeley, la mejor universidad pública del mundo y una de las más prestigiosas globalmente.
En Berkeley, su educación fue frenética y multidisciplinaria. Se especializó en informática y neurociencia, explorando cómo el cerebro procesa información y cómo replicar estos procesos en inteligencia artificial. Se sumergió en laboratorios de neurociencia, emprendimientos tecnológicos, robótica, diseño de productos y negocios internacionales. Más allá del aula, manejó las operaciones de una fraternidad de emprendedores y fundó la Asociación de Latinoamericanos en Berkeley, rodeándose de mentes brillantes y ambiciosas.

Antes de iniciar la universidad, Cibils conoció a uno de los mejores inversores de Venture Capital de Silicon Valley, quien le ofreció su primer trabajo en EE.UU. Esta experiencia fue clave para su futura incursión en el mundo de la inversión en tecnología.
Tras graduarse, se unió a una startup de inteligencia artificial en San Francisco, que en ese momento apenas iniciaba, pero que hoy está valuada en más de mil millones de dólares. La experiencia fue intensa y enriquecedora: "Vivía prácticamente en la oficina (por suerte mi casa estaba cruzando la calle jaja)", recuerda. Allí comprendió el nivel de velocidad y ejecución que requiere competir con las empresas tecnológicas más grandes del mundo.
Paralelamente, su identidad paraguaya se fortaleció viviendo en el extranjero. "Me volví más patriota al haber vivido afuera. Ver a Paraguay de lejos y dimensionar la importancia de dejar en alto la bandera del país me motivaron a ser mi mejor versión", afirma.
Luego de ocho años en Silicon Valley, Gabriela y su esposo regresaron a Paraguay, trayendo consigo más valijas de libros que de ropa. Hoy, como Partner de Cibersons, lidera los fondos de Venture Capital con inversiones en startups de 13 países y en otros 15 fondos de inversión en América Latina.

Cibersons, con su expansión multinacional y más de tres décadas de trayectoria, sigue apostando por la innovación. Como parte de la segunda generación en su Family Office, Gabriela también maneja otras inversiones globales, lo que la mantiene actualizada sobre las tendencias del mercado.
Para Gabriela, el mundo del Venture Capital es dinámico y desafiante. "Es un equilibrio entre finanzas, tecnología, estrategia y muchísimo relacionamiento interpersonal. Viajo constantemente representando a Cibersons y a Paraguay en distintos eventos globales", explica.
En su rol, ha evaluado startups con propuestas tan disruptivas como colonizar Marte, producir proteínas a partir de insectos o aplicar inteligencia artificial en sectores impensados. "Algunos productos parecen sacados de ciencia ficción, otros son extremadamente simples pero altamente disruptivos", comenta.
Sin embargo, más allá de la tecnología, para ella el verdadero diferenciador de una startup es la energía imparable de su fundador. "Las ideas no tienen valor si no hay una ejecución brillante y persistente detrás de ellas. Los mejores founders no piden permiso para construir", enfatiza.

Gabriela ha aprendido a moverse en la incertidumbre. Para ella, la clave del éxito es la capacidad de aprender rápido, hacer preguntas inteligentes y desafiar continuamente su intuición. Además, reconoce que Latinoamérica está viviendo un auge en innovación tecnológica, lo que convierte a la región en un gran escenario para invertir en el futuro.
Más allá del negocio, su misión personal es clara: fortalecer la conexión entre Silicon Valley y Paraguay, impulsando startups latinas que puedan dominar industrias globales. "Sueño con un Paraguay cada vez más grandioso y orgulloso de sí mismo. Depende de nosotros creer y ejecutar", concluye.
Desde Cibersons, Gabriela Cibils sigue apostando por el ecosistema emprendedor paraguayo y regional, con la visión de que algún día una startup latina pueda dominar una industria global.