Innovar 2026: La feria que busca redefinir el futuro del agro paraguayo
Lo que comenzó en 2017 como un evento sectorial hoy funciona como un verdadero puente entre productores, tecnología e inversionistas. Hacia su edición 2026, la Feria Innovar se plantea un objetivo ambicioso: llegar a más productores que nunca y democratizar el acceso a la innovación en uno de los principales motores económicos del país.
Raimundo Llano, Presidente de la Unión de Empresas Agropecuarias (UEA), lo sintetiza con claridad cuando afirma que "el gran desafío es poner todo lo que presenta Innovar al alcance del pequeño, mediano y gran productor".
Para la organización, el éxito no se mide por los millones transaccionados dentro del predio, sino por cuántos productores lograron conectarse con las más de 300 empresas que participan del evento. Innovar no es una simple feria de negocios: es el eslabón que une oferta tecnológica con necesidades reales del campo.
Desde su primera edición, Innovar experimenta un crecimiento sostenido en cantidad de expositores y público. Pero la expansión viene acompañada del gran desafío de elevar la vara cada año. Nuevos espacios, más infraestructura, mejores accesos, logística más eficiente y actividades complementarias se vuelven imprescindibles para sostener el atractivo.
Llano destaca un punto clave que empieza a llamar la atención fuera del país: la feria está generando interés en inversionistas extranjeros que ven en Paraguay un polo de oportunidades agropecuarias. Ese flujo potencial de capital se apoya en un ecosistema productivo en expansión, costos competitivos, disponibilidad de tierra y un salto tecnológico que rápidamente avanza.
"Queremos que Innovar sea también una puerta de entrada para inversiones que miran a Paraguay a través del agro", afirma Llano. En un contexto regional donde la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ganan peso estratégico, Paraguay se vuelve un punto atractivo para capitales globales que buscan estabilidad.

Cada edición de Innovar funciona como una radiografía de las tendencias que moldean el agro a nivel mundial. En 2026, la feria volverá a reunir a más de 300 empresas locales e internacionales que traerán lo último en maquinaria tecnificada, agricultura digital, drones, inteligencia artificial aplicada a cultivos, nuevos materiales genéticos y sistemas de producción de última generación.
El nivel de innovación creció tanto que desde la organización recomiendan a los visitantes planificar la visita con anticipación, revisando el programa y las empresas participantes para maximizar el recorrido. El predio ofrece un mosaico de actividades: demostraciones de maquinaria en campo, charlas técnicas, un sector ganadero renovado, áreas especializadas en innovación, test drives de vehículos y un espacio dedicado al rol de la mujer en la producción agropecuaria.
Para muchas empresas, la feria es el momento clave para revelar productos que aún no están en el mercado paraguayo. Para los productores, es la oportunidad para comparar tecnologías, validar inversiones y entender hacia dónde se mueve la frontera productiva.
Las perspectivas de crecimiento del agro paraguayo abarcan prácticamente todos los subsectores que hoy mueven la economía rural. Llano lo plantea sin rodeos: "El sector agropecuario en general tiene un potencial de crecimiento enorme".
Preguntado por los sectores que más crecerán en los próximos años, Llano no duda: el potencial es enorme en prácticamente todo el agro paraguayo. La ganadería vive uno de sus mejores momentos en años, con precios que impulsan inversiones y mejoras productivas. En cultivos extensivos como soja, maíz y arroz, la aparición constante de nuevos materiales eleva los promedios de rinde, pero exige mayor tecnificación para capturar ese salto.

La diversificación también gana protagonismo. El sector forestal está en plena expansión con inversiones significativas; Llano lo describe como "un avance importante que hay que mirar con interés", señalando que es una de las áreas con mayor proyección de diversificación productiva para Paraguay. A esto se suman rubros como el algodón, el maní y el girasol, que vuelven a tomar relevancia dentro de la rotación productiva.
Pero el denominador común es la sostenibilidad. Según Llano, la clave está en producir más, pero de manera sostenible. La presión internacional por sistemas productivos más limpios está acelerando la adopción de insumos biológicos. "Hoy todas las empresas tienen productos biológicos en su cartera, y cada año crece su uso", señala Llano. Estas tecnologías permiten mejorar la productividad reduciendo impacto ambiental, un aspecto clave para mantener acceso a mercados de alto valor.
Para Raimundo Llano, el desafío es claro: "Tenemos una riqueza natural impresionante en nuestro suelo y el gran reto es aprovecharla en forma sustentable". La tecnología, la innovación y la capacitación serán las herramientas que definan cómo el país transforma ese potencial en crecimiento real durante los próximos años.