En América Latina, Brasil elevó las retenciones a las exportaciones de crudo para desacoplar parcialmente los precios internos, mientras que Colombia avanzó con un congelamiento del precio de los combustibles.
El barril saltaba en torno al 8% luego de un fin de semana donde fracasaron las negociaciones de paz en Paquistán y Estados Unidos volvió a escalar las tensiones.
Los datos muestran una caída de actividad que se explica por un escenario internacional adverso con precios a la baja y sobre oferta de crudo de los países árabes.