El boom de los centros de datos ya desborda a las tecnológicas y empieza a sentirse en la producción de dispositivos, los costos empresariales y la inflación.
El bloqueo de Ormuz reavivó el fantasma de la "década perdida" que golpeó a Wall Street tras el shock petrolero de los años 70. Aunque el mundo depende menos del crudo que entonces, una suba sostenida del precio podría frenar el crecimiento global y volver a poner a prueba a los mercados.