A medida que los algoritmos alteran la contratación, Forbes identifica diez instituciones públicas y diez privadas que adaptan sus aulas a las exigencias de empresas cada vez más selectivas.
La compañía analiza postergar su debut bursátil hasta 2027 para intentar alcanzar una mejor valuación, en medio de la volatilidad del mercado tecnológico y tras el fuerte retroceso de SpaceX luego de su histórica salida a Bolsa. El escenario reaviva las dudas sobre si el boom de la inteligencia artificial puede sostener las valuaciones récord del sector.
Los golpes personales, las decisiones de negocio y las claves de liderazgo que la llevaron de una infancia en la adversidad a la cima de los medios y el mundo empresario.
Impulsada por la demanda para inteligencia artificial, la fabricante estadounidense rozó una valuación récord- Sanjay Mehrotra vio crecer hasta US$ 1.200 millones un patrimonio atado al rally accionario.
La plataforma de predicciones Kalshi recaudó 1.000 millones de dólares y elevó su valuación a 22.000 millones de dólares. De esta forma, duplica en seis meses la fortuna estimada de sus cofundadores, incluida la de Luana Lopes Lara.
Greg Brockman admitió bajo juramento que su participación en la creadora de ChatGPT vale más de US$ 20.000 millones, pese a no haber invertido dinero propio. El dato surgió en el juicio iniciado por Elon Musk contra OpenAI, donde se discute si sus fundadores abandonaron la misión sin fines de lucro para beneficiarse económicamente.
La compañía detrás de ChatGPT gana libertad para vender sus desarrollos fuera de Azure, mientras el gigante tecnológico conserva una participación clave y redefine los términos económicos de uno de los pactos más influyentes del sector.
SanDisk fabrica memorias flash y unidades para guardar información, piezas centrales para los centros de datos de inteligencia artificial. El furor inversor se apoya en la demanda de “hot storage” y en la expectativa por sus próximos balances.
Amazon anunció la compra de Globalstar y acelera su apuesta por la conectividad satelital. Además, eleva la tensión en una carrera que ya enfrenta a los principales multimillonarios del mundo.
Después de atraer 3.700 millones de dólares en capital nuevo y formar jóvenes multimillonarios en Polymarket y Kalshi, las empresas emergentes del mercado de predicciones están de moda, especialmente entre los recién graduados universitarios.
Exingenieros de la compañía fundada por Musk crearon más de 140 startups, muchas de las cuales ya valen miles de millones. La cultura de trabajo extremo, los contactos y el capital acumulado explican por qué Silicon Valley mira con atención cada vez que alguien renuncia.
El auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de almacenamiento, y compañías como Seagate, Western Digital y Micron registraron subas de hasta 850% en sus papeles.
Mientras la demanda energética de la inteligencia artificial amenaza con desbordar la red eléctrica mundial, un puñado de empresarios tech proyecta una alternativa radical: montar servidores en órbita y alimentarlos con energía solar directa del espacio. Aunque los desafíos técnicos y económicos son enormes, ya hay satélites en camino y miles de millones apostados a que esta ciencia ficción se vuelva rutina antes de 2035.
Neel y Karan Kunjur impulsan una empresa que busca revolucionar la infraestructura orbital con equipos gigantes, potentes y accesibles. Ya captaron US$ 500 millones en contratos, atraen fondos clave y apuestan a liderar el nuevo negocio más allá de la Tierra.
Impulsadas por la guerra en Ucrania, el conflicto con China y el auge de los drones, las inversiones privadas en tecnología militar escalaron a niveles inéditos. El sector sumó diez nuevos unicornios y atrajo a firmas de capital de riesgo que antes evitaban el rubro.
Luana Lopes Lara es la fundadora de Kalshi, empresa que hoy tiene un valor de US$ 11.000 millones. Gracias a esa cifra, la joven de 29 años se convirtió en la persona más joven del mundo en alcanzar esa fortuna por cuenta propia.
Coz Colgrove anticipó el declive del disco rígido y apostó por una tecnología que parecía cara e improbable. Hoy, mientras se pasea en bermudas por Europa, su compañía factura miles de millones gracias al boom del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.