La escalada en Medio Oriente encendió alertas sobre el impacto global y sumó presión a los mercados, con señales de menor consumo, inversiones frenadas y temor a un deterioro de la actividad.
Mientras la Reserva Federal de Estados Unidos se enfoca en contener la inflación, algunos instrumentos como los fideicomisos hipotecarios surgen como oportunidades defensivas y rentables.
Las declaraciones del presidente norteamericano y su equipo económico, sumadas a señales de alerta en Wall Street y la caída en la confianza del consumidor, alimentan el miedo a una recesión en Estados Unidos.
La caída del mercado global también afectó a los precios de las criptomonedas: el bitcoin se ubicó por debajo de los 50.000 dólares el lunes antes de recuperarse hasta los 52.778 dólares.
El análisis llegó luego de que el índice de precios al consumidor creciera un 3,5% interanual en marzo, frente a las previsiones anteriores del 3,4% y contra el 3,2% de febrero.