Wall Street celebra el ajuste mientras Zuckerberg apuesta a sostener márgenes con recortes, centros de datos y contrataciones técnicas, pese a demoras en sus modelos y mayores riesgos operativos.
El anuncio de Jack Dorsey disparó el entusiasmo inversor: en minutos, Wall Street sumó unos US$ 8.000 millones a la valuación tras el ajuste masivo, que la firma atribuyó a ganancias de productividad con herramientas propias de inteligencia artificial.
Miles de funcionarios de agencias de Estados Unidos fueron despedidos en el marco de un drástico recorte presupuestario, lo que genera incertidumbre y fuertes críticas, incluso dentro del Partido Republicano.
Tras adquirir Twitter en 2022, el multimillonario despidió a miles de empleados y reestructuró la empresa para reducir costos, lo que generó conflictos legal. Ahora, busca aplicar un estrategia similar en la administración de Donald Trump.
Mientras caen las acciones de la compañía, Musk dijo en un comunicado interno que reducirá más del 10% de su personal global, lo que afectará a más de 10.000 trabajadores.
Según los informes, el recorte afectaría a 10 mil empleados a nivel global. Las acciones cayeron alrededor de un 1% en las primeras operaciones de este lunes