La señal que el mercado subestima: el estrecho de Ormuz sigue cerrado y el riesgo no desapareció
Los futuros celebran una tregua, pero tanto los fletes como los seguros bélicos anticipan una normalización petrolera lenta.
Los futuros celebran una tregua, pero tanto los fletes como los seguros bélicos anticipan una normalización petrolera lenta.
El mercado empieza a dejar atrás la idea de una crisis breve y los activos tradicionales ya no ofrecen las mismas respuestas ante un escenario marcado por el petróleo caro y tasas de interés más rígidas.
El presidente Donald Trump invitó a un grupo de multimillonarios —con una fortuna combinada de US$ 870.000 millones, según nuestras estimaciones— a acompañarlo en su viaje a China esta semana para reunirse con el presidente chino Xi Jinping, la primera cumbre del segundo mandato de Trump, que se produce en medio de tensiones por el comercio, la guerra en Irán y el futuro de la inteligencia artificial.
El presidente de Estados Unidos anunció que mantendrá la suspensión de ataques militares contra Irán más allá del vencimiento de este miércoles, aunque ordenó continuar con el bloqueo naval y financiero.
La Casa Blanca y Teherán sumaron otra señal de choque en el estrecho de Ormuz, mientras el Brent superó los US$ 96 por barril y el mercado ajustó precios ante el temor de nuevas trabas marítimas.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
Los iraníes formaron cadenas humanas alrededor de las infraestructuras civiles que el presidente Donald Trump prometió atacar si Irán no cede a sus demandas, mientras Trump advertía ominosamente el martes que "toda una civilización morirá esta noche y nunca volverá".
Ali Akbar Velayati avisó que una represalia de Washington podría cortar otra vía clave para la energía y golpear al comercio global. La señal suma tensión mientras Ormuz sigue bajo presión.
La ofensiva disparó la cotización del crudo Brent y alimentó temores por una escalada regional con impacto global.