Río de Janeiro, un clásico que seduce a los paraguayos en cualquier temporada
Macarena Duarte Periodista
Macarena Duarte Periodista
Río de Janeiro atraviesa un nuevo momento de expansión turística y, dentro de ese crecimiento, el mercado paraguayo comienza a ganar cada vez más protagonismo. Solo en los primeros meses de 2026, Brasil superó los 2,5 millones de pasajeros internacionales, una cifra que anticipa una temporada récord para el país.
En ese contexto, el flujo de visitantes paraguayos hacia la ciudad carioca también muestra señales de crecimiento, una tendencia que podría multiplicarse con la consolidación de los vuelos directos entre Asunción y Río de Janeiro operados por JetSmart.
Por otra parte, la fundación privada sin fines de lucro, Visit Río, estimula y enriquecer la llegada y estadía de turistas en Río de Janeiro, impulsando el turismo en la ciudad a través de un acompañamiento guiado. Así, quienes visiten la Ciudad Maravillosa podrán acceder al sitio web de la fundación, para saber qué hacer, a qué eventos acudir e incluso dónde alojarse o cómo explorar Río en su completa magnitud.

En ese sentido, la conexión aérea permite llegar en menos de tres horas, abriendo una puerta estratégica para un destino que históricamente ha seducido al público paraguayo. Playas icónicas, gastronomía diversa, vida cultural y opciones de entretenimiento durante todo el año forman parte de una oferta que, de por sí, se posiciona fuertemente en el mercado regional.
Río de Janeiro, conocida mundialmente como la “Cidade Maravilhosa”, acompaña el impulso turístico de Brasil, una de las diez economías más grandes del planeta que viene fortaleciendo su infraestructura para competir con los principales destinos internacionales. La ciudad combina paisajes naturales con una agenda cultural intensa y una amplia oferta de actividades pensadas tanto para el descanso como para el entretenimiento familiar.

Entre los recorridos más buscados por quienes visitan la ciudad se mantiene el tradicional ascenso al Pan de Azúcar. Su histórico funicular, en funcionamiento desde 1912, continúa siendo uno de los paseos más elegidos por turistas que buscan una vista panorámica de la bahía de Guanabara. Otro de los íconos del turismo carioca es el Cristo Redentor, al que se puede acceder a través del clásico tren del Corcovado, un trayecto que atraviesa la vegetación de la selva atlántica y que forma parte esencial de la experiencia turística.
La vida nocturna también ocupa un lugar destacado dentro del circuito carioca, lo cual se puede observar precisamente en el barrio de Lapa, uno de los epicentros culturales de la ciudad. Allí, bares y restaurantes combinan gastronomía con música en vivo y baile, recreando el espíritu bohemio que caracteriza a esta zona histórica.
La gastronomía es otro de los atractivos que impulsa el interés de los visitantes, donde la cocina bahiana, con platos emblemáticos como la moqueca, el acarajé o el bobó de camarão, forma parte de una oferta culinaria que mezcla tradición y diversidad regional. A esto se suman propuestas más inmersivas, como las cenas espectáculo que combinan música, danza e historia en espacios culturales restaurados del centro y la zona sur de la ciudad.

Para quienes buscan experiencias más tradicionales, el circuito histórico también incluye paradas emblemáticas como la centenaria Confeitaria Colombo o los paseos por los alrededores del Palácio Guanabara. En el barrio de Ipanema, además, los visitantes pueden conocer el bar donde nació la famosa canción “Garota de Ipanema”, uno de los himnos musicales más conocidos de Brasil.
Incluso fuera de la temporada de carnaval, la ciudad mantiene viva su identidad festiva. Existen programas turísticos que permiten conocer de cerca el universo de las escuelas de samba, desde la elaboración de carrozas hasta la confección de los elaborados trajes que forman parte del mayor espectáculo cultural del país.
Por otra parte, para quienes priorizan el contacto con la naturaleza, las playas siguen siendo uno de los grandes imanes del destino. A los tradicionales paseos por Copacabana o Ipanema se suman recorridos por paisajes menos explorados de la ciudad y sus alrededores, donde tours guiados permiten descubrir la diversidad natural y cultural del territorio carioca.
La conectividad aérea aparece como un factor clave para sostener este crecimiento. JetSmart opera vuelos directos entre Asunción y Río de Janeiro dos veces por semana, facilitando el acceso a uno de los destinos más emblemáticos de Sudamérica y permitiendo a los viajeros aprovechar desde el primer día la experiencia de la ciudad.