La otra cara del crecimiento: industrias y empresas no logran cubrir puestos clave
La falta de mano de obra calificada se convirtió en uno de los principales desafíos para el crecimiento de distintos sectores productivos en Paraguay. Desde la industria hasta la tecnología y la construcción, referentes coinciden en que el país atraviesa un escenario paradójico.
Así, mientras aumenta la inversión y se expanden las oportunidades laborales, las empresas encuentran cada vez más dificultades para cubrir puestos técnicos y especializados. La transformación productiva, los cambios culturales y el acelerado avance tecnológico aparecen como algunos de los factores que explican este fenómeno.
En el ámbito industrial, el crecimiento sostenido de nuevas inversiones y la incorporación de procesos más sofisticados generaron una demanda creciente de perfiles técnicos. El Viceministro de Industria, Javier Viveros, sostuvo que Paraguay atraviesa una etapa de transformación productiva que exige profesionales capacitados en automatización, electrónica, mecatrónica y digitalización industrial.

Según explicó, el desafío no debe verse como una crisis, sino como una oportunidad para fortalecer el sistema de formación técnica mientras el país continúa expandiendo su capacidad industrial. De esta manera, remarcó que el objetivo actual se encuentra en equilibrar la formación con las necesidades reales de la industria, revalorizando la educación técnica como una herramienta de empleo estable y de crecimiento profesional.
“Paraguay está viviendo un proceso acelerado de transformación productiva, con industrias y cadenas de valor cada vez más sofisticadas que demandan perfiles técnicos especializados. Tenemos la oportunidad de construir un sistema de formación técnica de calidad mientras el país crece, acompañando el desarrollo de parques industriales y polos productivos en distintas regiones”, expresó Viveros.
Desde el sector privado industrial, la preocupación también gira en torno a la desconexión entre el sistema educativo y las necesidades reales del mercado laboral. El Presidente de la Unión Industrial Paraguaya Joven (UIP Joven), Francisco Martino, advirtió que el problema no radica en la falta de personas dispuestas a trabajar, sino en la ausencia de capacitación adecuada para cubrir los nuevos requerimientos de la industria moderna.

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Además, señaló que muchas empresas terminan formando internamente a sus trabajadores, lo que representa una dificultad adicional para las pequeñas y medianas industrias. Esto, más aún teniendo en cuenta que el sector hoy opera con procesos mucho más complejos, más automatizados y con mayores exigencias de calidad y productividad. "Sin embargo, la formación del talento no avanza al mismo ritmo”, afirmó Martino.
“Necesitamos volver a prestigiar los oficios y las carreras técnicas, acercar la educación al mundo real de la industria y formar personas pensando en el Paraguay productivo de los próximos diez años, no en las necesidades del pasado”, subrayó.
El fenómeno también impacta con fuerza en la construcción y el desarrollo inmobiliario, donde la escasez de mano de obra se volvió una problemática creciente para las obras en ejecución.
El Presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei), Raúl Constantino, consideró que el cambio de intereses de las nuevas generaciones explica buena parte de esta situación. Según indicó, cada vez menos jóvenes optan por empleos que impliquen exigencia física, horarios rígidos o compromisos laborales de largo plazo.

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“La construcción enfrenta una falta de recambio generacional muy marcada. Muchos jóvenes prefieren actividades donde manejan sus propios horarios y sienten mayor independencia, como labores vinculadas al teletrabajo, plataformas digitales o servicios”, señaló.
De este modo, Constantino puntualizó que el sector se ve obligado a pensar en procesos más tecnificados y en modelos de construcción prefabricada, que requieren menos volumen de mano de obra y permiten adaptarse a esta nueva realidad laboral.
En el sector tecnológico, la problemática adquiere otra dimensión debido a la velocidad con la que evolucionan las herramientas digitales y la competencia global por el talento. El desarrollador de software y fundador de Roshka, Alejandro Alliana Roshka, explicó que la demanda supera ampliamente a la oferta y que muchas personas son contratadas incluso antes de concluir su formación.
A esto se suma el impacto de la inteligencia artificial, que está redefiniendo las capacidades necesarias dentro del rubro tecnológico. Teniendo en cuenta que el mercado tecnológico es global y las empresas paraguayas compiten con compañías de todo el mundo por los mejores talentos, la inteligencia artificial vino a cambiar todo de manera extremadamente rápida, a decir de Alliana.

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“Por eso, la única solución de fondo es fortalecer la formación científica y técnica desde etapas tempranas, enseñando no solo conocimientos, sino también la capacidad de cuestionar, adaptarse y volver a aprender constantemente”, expresó.
Más allá de las particularidades de cada rubro, cada uno de los referentes coincidió en que Paraguay enfrenta el desafío de preparar capital humano para acompañar el crecimiento económico y productivo que vive el país.