Empresarios europeos eligen Paraguay para radicarse y crear negocios con visión global
La historia empresarial de Anne Lexut no surge de una lectura oportunista del mercado, sino de una cultura familiar forjada desde la infancia. Comienza en 2008, cuando sus padres fundaron Good Feeling Products, una empresa enfocada en bienestar y belleza, y ella creció acompañando de cerca la construcción del negocio desde cero, internalizando una forma de desarrollar negocios basada en propósito y consistencia.
El proceso de crecimiento de la compañía estuvo guiado por una convicción poco habitual en el mundo corporativo: “crear para aportar valor real a la vida de las personas, no solo para vender”.
Aquella mentalidad, que Lexut define como poco común, terminó moldeando su manera de emprender y vivir, convirtiéndose en una forma de crear donde el propósito y la conciencia no funcionan como relato de marca, sino como criterios concretos de decisión. Para ella, “esa forma de crear – con propósito, conciencia y valores profundos – marcó mi manera de ver la vida y los negocios”.
La llegada de Lexut y su familia a Paraguay no respondió a un cálculo fiscal ni a una estrategia de corto plazo. Fue, ante todo, una decisión de vida. “Nos mudamos a Paraguay principalmente por la naturaleza y la forma de vivir”, explica, y agrega que eligieron el país porque buscaban “sentir la tierra, el espacio y la calma”.
Desde Paraguay, gestionan actividades internacionales y viajan con frecuencia, pero el país se transformó en algo más que una base logística. “Siempre digo que Paraguay es el corazón de Latinoamérica”, afirma Lexut, destacando también que se trata de “un lugar muy fértil a nivel creativo y humano”. La combinación entre calidad de vida y apertura cultural terminó convirtiéndose en un activo estratégico no planificado.

A diferencia de los esquemas tradicionales de inversión, los proyectos creados en Paraguay no nacen de planes rígidos ni de análisis puramente financieros. “No creamos negocios por crear negocios”, sostiene Lexut. La lógica es otra: “Creamos porque sentimos el deseo de aportar algo que no existe tal como lo imaginamos”.
Todas las iniciativas parten de una pregunta simple pero determinante: “¿Esto es algo que yo misma quisiera vivir, usar o experimentar?”. Bajo ese criterio nació Cocoa Lex, una marca de chocolate premium inducido con frecuencias a través de música.
El proyecto surge, según explica, “del deseo de disfrutar algo verdaderamente bueno, limpio y elevado, como a nosotros nos gusta consumirlo”, más que de seguir una tendencia de mercado.
La misma coherencia atraviesa L’Springs, un proyecto de cabañas de lujo inmersas en plena naturaleza. Las unidades responden a un deseo muy concreto: “crear un espacio tal como a nosotros nos gustaría encontrarlo: íntimo, estético, silencioso y conectado con la naturaleza”.
Uno de los proyectos más disruptivos es Bachata Paradise 2026, el primer congreso internacional de bachata que se realizará en Paraguay del 17 al 19 de julio de 2026. Asunción reunirá a bailarines de distintos países, con referentes internacionales que llegarán exclusivamente para dictar talleres intensivos.
El evento nace de una experiencia personal de Lexut en el exterior y de una motivación clara: “crear un evento de nivel internacional que hasta ahora no existía en Paraguay”. La iniciativa busca posicionar al país como un nuevo punto de referencia para eventos culturales y de danza en la región.
Más allá de los proyectos concretos, la filosofía que los une es clara. “La calidad, el cuidado por el detalle y la coherencia son no negociables”, afirma Lexut. Paraguay, sostiene, inspira porque “es una tierra fértil, abierta y acogedora para quienes crean desde el corazón”.
En un contexto donde el país comienza a atraer cada vez más perfiles de empresarios europeos, su recorrido muestra un Paraguay como plataforma de creación global, impulsada no solo por ventajas competitivas, sino por una forma distinta, y más consciente, de vivir y hacer negocios.