Desde Luque, una empresa familiar impulsa la fabricación sustentable de instrumentos musicales. Ubicada en la comunidad Marin Ka'aguy, en Luque, la empresa liderada por Luz Borja se dedica a la fabricación de guitarras y otros instrumentos musicales, combinando técnicas artesanales heredadas por generaciones con una fuerte apuesta por la sostenibilidad.
"Esta es una tradición centenaria. Inició con mi bisabuelo, pasó a mi abuelo, luego a mi padre y hoy yo la estoy transmitiendo a mi hija, que tiene 17 años", relató. Marin Ka'aguy, corazón de la fabricación nacional de instrumentos, fue más que un barrio: "Es una comunidad temática. No hay en la región algo como lo que tenemos nosotros en Luque".
En medio de esa herencia artesanal, Borja decidió romper moldes con un objetivo mayor: el medioambiente. Así nació la eco guitarra, un instrumento fabricado con materiales reciclados, especialmente placas procesadas a partir de envases de leche larga vida tipo Tetrapak.
"El mayor desafío fue que suene", admitió. "Cada eco guitarra lleva 270 envases reciclados. Y suena increíble. El aluminio interno de los envases genera una resonancia maravillosa".
Pero no solo se trató del Tetrapak sino también reutilizaron maderas nobles rescatadas de casas antiguas o caídas en tormentas. "Es como el vino añejado", expresó. "Maderas con historia que ofrecen un sonido único".
De Luque a Nueva Zelanda
El primer gran hito internacional llegó con Nueva Zelanda. "Exportar a un mercado tan exigente confirmó que tenemos la capacidad, los conocimientos y el compromiso", afirmó.
"Nuestro producto no es un simple instrumento: es una pieza artística que conjuga arte, cultura e identidad", agregó.
Además del país oceánico, estaban en conversaciones con compradores de Estados Unidos y Brasil. "Este instrumento es nuestra llave maestra", aseguró.
La fórmula para el posicionamiento global
Borja no vio contradicción entre lo hecho a mano y lo tecnológico. Al contrario, creyó que ambos mundos compartían una filosofía: hacer las cosas bien, con propósito.
"Lo artesanal está por encima de lo industrial. Y lo sustentable está por encima de lo dañino. Esa combinación nos permitió posicionarnos de forma ética y mandar un mensaje al planeta", destacó, no solo hablando a Paraguay, según ella, sino que al mundo.
Una visión y creer para crear
A mediano plazo, Guitarras Borja buscó consolidarse como marca nacional e internacional, aliándose con músicos conscientes y multiplicando su alcance.
A largo plazo, quieren crecer en infraestructura, maquinaria y personas. "Las puertas se están abriendo, y tenemos que estar preparados para responder con mayor capacidad de producción", comentó.
Luz Borja fue clara cuando habló a otros emprendedores paraguayos que deseaban llegar al mundo: "No hay que rendirse. Tenemos cultura, identidad, talento. Lo hecho a mano y con historia tiene un valor inmenso en el exterior". La clave, aseguró, estuvo en la pasión y el compromiso, ya que exportar cultura es una gran responsabilidad.
Hecha en 15 días, valorada en 400 dólares
Una eco guitarra Borja tardó entre 12 y 15 días en fabricarse, utilizando materiales naturales y acabados opacos que respetaron el medioambiente. Su precio de mercado rondó los 400 dólares.
Actualmente, se preparaban para enviar su primera tanda de 100 unidades a Nueva Zelanda. "Estamos felices. La innovación está dando de qué hablar en todo el mundo", concluyó.