Ciudad del Este: de epicentro comercial a referencia económica
Macarena Duarte Periodista
Macarena Duarte Periodista
Ciudad del este se erige como uno de los polos económicos más dinámicos de Paraguay y la región, con una relevancia marcada por su posición estratégica en la triple frontera. Su carácter cosmopolita y su rol de nexo internacional hacen que la capital altoparanaense se destaque como un centro de oportunidades y desarrollo sostenido.
El propio Presidente de la República, Santiago Peña, hizo foco en la preponderancia que Ciudad del Este y todo el territorio de Alto Paraná han tenido en los últimos años, influyendo de manera protagónica en la economía nacional.
“Ciudad del Este es el territorio donde nace el sol e ilumina a todo el Paraguay. Tenemos una alineación muy importante con respecto a lo que es el mercado brasileño y no hay ninguna duda de que el Paraguay ya no es un mercado de 6.500.000 de consumidores, sino uno de 300 millones”, puntualizó el mandatario.
Peña subrayó que Ciudad del Este es el lugar más indicado para seguir apuntalando el crecimiento económico del país, afirmando que los propios números del desarrollo nacional avalan esa aseveración. Esto incluso permite visualizar al territorio altoparanaense como el sitial perfecto para impulsar proyectos transversales clave para el progreso nacional, de acuerdo con la visión del Presidente.
“No hay límites para lo que el Paraguay pueda hacer. Ahora el país se está insertando como un jugador con gran protagonismo en la región y desde la región para el mundo, entonces no cabe duda de que esto seguirá creciendo”, resaltó el Jefe de Estado.
La Ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, manifestó que Ciudad del Este no es una ciudad más, sino que ha pasado a constituirse como una localidad referencial para la integración del país con la región.

Más allá de la ubicación estratégica de la ciudad, para la Secretaria de Estado se observa, de manera indiscutible, cómo la capital de Alto Paraná ha pasado también a representar un foco central para el desembarco de mayores industrias. Sobre el punto, consideró esencial el aporte del MOPC, asegurando que muchos factores no podrían desarrollarse sin la apuesta a la infraestructura.
Como ejemplo, destacó a Ciudad del Este como el primer lugar al que ha llegado la Duplicación de la Ruta PY02. A esto se sumaría la construcción del paso desnivelado en el kilómetro 10, así como la rotonda San José, lo cual se completaría de manera integral con el sistema logístico que logre alivianar el tránsito en la zona.
“Desde el Ministerio tenemos el compromiso de generar, en Ciudad del Este, mayor infraestructura urbana. Ahora estamos próximos a inaugurar lo que será el nuevo Puente de la Integración. Esto, sin mencionar la instalación de una carretera de más de 36 kilómetros, desde el kilómetro 17 de la Ruta 2, hasta el Puente de la Integración”, detalló Centurión.
Para la titular del MOPC, con esto no solo se apunta a una transformación de la infraestructura logística esteña, sino también a obras de conectividad con un claro sentido de ordenamiento territorial.
El Exinistro de Industria y actual Jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, caracterizó a Ciudad del Este como una localidad pujante, lo cual permitiría consolidarla gradualmente como el lugar ideal para el desembarco y desarrollo de mayores empresas industriales.

El Secretario de Estado puntualizó que el progreso esteño sigue encontrando su ADN en sectores específicos como el comercio y la industria. Dicho factor no solo debe ser aprovechado para la economía nacional, aseguró sino que también requiere de un fortalecimiento constante, pues cada vez más importadores desean instalar sus industrias en Paraguay y dejar de traer productos desde Asia, lo cual será posible estratégicamente en Alto Paraná.
“Ciudad del Este se destaca además por ser un crisol de razas, donde se observa una inmigración muy positiva, impulsando así un factor de suma importancia para el desarrollo empresarial, como es la diversificación cultural. Entonces, si hay algún lugar en el mundo, considerado el más adecuado para la instalación de industrias por su cercanía con los principales mercados de consumo, ese es Ciudad del Este”, remarcó Giménez.
Para el Jefe de Gabinete, lo que quedaría pendiente para la capital de Alto Paraná es la instalación de dos puentes más, aparte del nuevo Puente de la Integración. Uno, afirmó, debe ubicarse más al Sur, en la zona de Mayor Otaño; y el otro debe situarse en la zona de Hernandarias, para así integrar todo el flujo de negocios que, por día, concentra el paso de cientos de camiones destinados al comercio de la zona.
Por su parte, el Presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, sostuvo que, más allá del aspecto comercial que siempre ha sido la característica central de Ciudad del Este, la zona esteña ha pasado a afianzarse como un polo industrial.
Esto, indicó, se refuerza por la gran concentración tanto en el sector agroindustrial como en las industrias maquiladoras. Ciudad del Este ha sido la puerta de entrada para la llegada de todo tipo de empresas extranjeras bajo el régimen de maquila, permitiendo además el establecimiento definitivo de muchas de ellas, otorgando así un flujo económico enriquecido para todo el país.

“Esto es sumamente importante porque podemos dotar de capacidades conjuntas, entre industriales paraguayos, brasileños y argentinos, para que todos juntos podamos crecer estratégicamente como región”, señaló.
Estefanía Laterza, Exdirectora Representante del CAF en Brasil y actual Directora General de la Academia Diplomática y Consular expresó que tanto Alto Paraná como Ciudad del Este han comenzado a impulsar un nuevo foco de desarrollo territorial a través de la integración. Esto no se contempla únicamente a través de puentes o carreteras interconectadas, pues también se da con la transnacionalización de los capitales.
“Estamos viviendo momentos históricos donde todo nos lleva a suponer que podemos apuntalar esa integración. Que empresas brasileñas vengan al Paraguay o que firmas paraguayas no solo se instalen en Brasil, sino también puedan vender en ese mercado, generando una integración productiva, nos puede llevar a ganar a todos”, garantizó.
A esto se sumaría una nueva oportunidad que puede ser aprovechada por Paraguay en el plano de la incertidumbre internacional existente hoy en día. Reforzó así la idea de apuntar a una mayor inteligencia comercial, utilizando la propia geografía como plataforma y el valor de la región.
Es decir, si resulta más barato producir desde Paraguay, antes que en Brasil, ese componente de menor costo puede integrarse a la cadena de producción brasileña, logrando que dicho bien pueda terminar de procesarse en Brasil, con lo cual se apuntaría a una mayor competitividad. “Nadie puede desarrollarse de manera aislada, todos lo hacemos cuando aprovechamos mejor el potencial”, agregó.

El sector financiero también comienza a observar con mayor detenimiento el desarrollo vertiginoso en Alto Paraná y, muy puntualmente, en Ciudad del Este, para acompañar con mayores medidas para ampliar la inclusión financiera. Al respecto, Stella Guillén, Presidenta de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), comentó que la región esteña sobresale por sus altas potencialidades.
“Esta es una región que definitivamente trae mucha pujanza, así como una serie de oportunidades que no pueden desperdiciarse. Ante esto, no resulta menor la manera en la cual todas las instituciones públicas estemos abocadas a impulsar con mucha más fuerza las ventajas brindadas por el departamento de Alto Paraná”, dijo.
Entre los diferentes sectores que se encuentran en auge de progreso, la experta mencionó al de pequeñas y medianas empresas (pymes) y también al industrial, por lo cual aseguró que el acompañamiento debe focalizarse en permitir a dichos grupos la posibilidad de fortalecer su presencia e instalación con mecanismos de financiamiento más accesibles.
Con esa premisa, ya no se centralizará el desarrollo esteño en el agro o la maquila, expandiendo su potencial con nuevos pilares industriales. Por su parte, Alonso Chaverri Suárez, Representante en Paraguay del Banco Interamericano de Desarrollo en Paraguay (BID), Alto Paraná, como captador de inversiones, supera todas las expectativas, lo cual podría fortalecerse con mejores políticas que garanticen la seguridad jurídica para los negocios extranjeros.
“Hay además una apertura muy poderosa, que muestra el alineamiento entre el crecimiento económico y el apoyo de políticas públicas, generando así un entusiasmo interesante para los inversores. En cuanto a otras áreas con potencial de desarrollo en el territorio, para mantener la línea de diversificación, se puede hablar del sector forestal”, enfatizó.
Para el representante del BID en Paraguay, el mencionado componente forestal puede ser fomentado de forma estratégica con la industria maderera, pero también con la conservación de reservas naturales y bosques. Esto, señaló, podría resultar rentable mediante créditos de carbono, articulándolo posteriormente con la industria u otras actividades como la ganadería.
Con instrumentos de apoyo financiero a rubros poco convencionales como el forestal, para Chaverri Suárez no solo se observará una diversificación en los niveles de producción de Alto Paraná, sino también una importante integración de nuevas actividades a la cadena de valor ya existente en el territorio, aumentando su capacidad productiva.

Alto Paraná no puede ser visualizado en todo su esplendor, sin dejar de mencionar al sector de las maquilas. Desde la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (CEMAP), por ejemplo, detallaron que prácticamente el 50% de dichas empresas se encuentran instaladas en el territorio esteño, siendo cerca de 342 firmas con el régimen de maquila aprobado, ubicadas entre Ciudad del Este, Hernandarias, Minga Guazú, San Alberto, entre otros distritos.
Las cifras son claras en ese sentido, pues el departamento genera más de 25.000 empleos directos bajo el régimen de maquila, mientras que, solo hasta agosto de 2025 las exportaciones bajo dicho régimen alcanzaron aproximadamente US$ 800 millones.
Por otra parte, en la dinámica económica de Alto Paraná, tradicionalmente marcada por el comercio fronterizo y la industria maquiladora, nuevas actividades productivas comienzan a ganar protagonismo. Entre ellas, la floricultura emerge como un sector con potencial de crecimiento y diversificación, de acuerdo con Chiara Capdevila, Presidenta de Floricultura del Paraguay.
Para Capdevila, la ubicación del departamento y, en particular, de Ciudad del Este, constituye un punto estratégico para la expansión del rubro. La combinación de una intensa vida comercial, la diversidad cultural y la cercanía con Brasil convierten a la región en un polo de oportunidades para innovar y abrir mercados.
“Ahora, el principal desafío es continuar trabajando en infraestructura y logística que faciliten el acceso a mercados, tanto internos como externos. Es fundamental apostar por la capacitación del talento humano y la innovación tecnológica para sostener la competitividad. Otro aspecto clave es la articulación público-privada, como la reactivación del Aeropuerto Guaraní, que permitiría consolidar un ecosistema favorable para la inversión y el desarrollo de proyectos de largo plazo”, estimó la empresaria.

El departamento de Alto Paraná atraviesa un momento decisivo en su historia económica y social. Así lo afirmó el Gobernador, César “Landy” Torres, al destacar que la región pasó en pocos años de ser identificada casi exclusivamente con el comercio fronterizo a convertirse en un polo industrial, logístico y turístico de alcance nacional e internacional.
“En el 2024 fuimos el departamento líder en exportaciones, superando los US$ 2.300 millones. Hoy Alto Paraná es sinónimo de progreso, tenemos una ubicación privilegiada en la triple frontera y eso nos da acceso directo a mercados enormes de Brasil y Argentina; contamos con energía limpia y abundante, además de un clima de negocios atractivo con incentivos fiscales que ofrece el país”, subrayó.
Este conjunto de factores explica por qué el departamento se consolidó como uno de los motores económicos del país, diversificando su perfil más allá de la tradicional actividad comercial, de acuerdo con el Jefe Departamental.
Resaltó además la manera en que maquiladoras y manufacturas están creciendo, sin mencionar cómo los centros logísticos mueven mercancías hacia el Mercado Común del Sur (Mercosur), y el turismo de compras sigue siendo vibrante, inyectando ingresos a las ciudades del departamento.
No obstante, Torres reconoció que esa transformación aún plantea importantes desafíos donde, uno de ellos, se encuentra en la infraestructura. En los próximos meses se inaugurará el segundo puente con Brasil y su corredor de circunvalación, una obra que, a su juicio, “cambiará las reglas del juego para el comercio regional”.
El reto, continuó, será aprovechar al máximo esa nueva puerta de integración y coordinar con el vecino país los accesos y conexiones logísticos que aseguren un flujo ágil y competitivo de bienes y personas. Otro eje de proyección es la necesidad de mejorar en la cadena de valor y que así Alto Paraná ya no se conforme con ensamblar productos y apueste a convertirse en un hub de innovación y sofisticación industrial.
“Queremos ser un lugar donde se fabrican componentes tecnológicos y donde las empresas encuentren un ecosistema para desarrollar productos con sello paraguayo”, afirmó. Para lograrlo, será indispensable atraer industrias de alta tecnología y fortalecer a los proveedores locales, de modo que puedan integrarse a cadenas productivas globales.
Mirando hacia el futuro, el Gobernador vislumbra a Alto Paraná como el gran eje industrial y de negocios del Paraguay. El territorio, aseguró, está preparado para recibir un aumento sostenido de inversiones manufactureras, especialmente en maquila diversificada y en sectores como electrónicos, autopartes, agroindustrias y manufacturas ligeras.
Ese desarrollo no quedará confinado a Ciudad del Este, pues distritos como Minga Guazú, Hernandarias y comunidades más alejadas del departamento ya se perfilan como escenarios de nuevos parques industriales y centros logísticos, lo que permitirá desconcentrar la actividad y expandir los beneficios del crecimiento a todo el territorio.
Por otro lado, la integración económica y social entre Paraguay y Brasil encuentra un eje estratégico entre el Estado de Paraná y el departamento de Alto Paraná. El Gobernador paranaense, Carlos Massa “Ratinho” Junior, resaltó que el vínculo bilateral se afianza a través de la complementariedad productiva y la creciente circulación de inversiones.

La autoridad brasileña recordó que el comercio entre Paraná y Paraguay superó los US$ 700 millones en 2024. “Ahora queremos llegar a miles de millones de dólares de intercambio, con insumos que salen de Paraná y con empresas paraguayas que también encuentran oportunidades en nuestro estado”, afirmó, subrayando el carácter productivo de la relación.
El flujo entre Paraná y Alto Paraná no se limita al intercambio de bienes, aclaró Massa Junior, afirmando que cada vez más empresarios brasileños instalan segundas plantas o filiales en territorio paraguayo, atraídos por la estabilidad macroeconómica y las condiciones competitivas que ofrece el país.
De igual manera, el dinamismo de Ciudad del Este y su entorno se nutre de la interacción constante con el mercado brasileño, lo que convierte a Alto Paraná en una plataforma privilegiada para el comercio regional. El Gobernador destacó así la manera en la cual el fortalecimiento económico de ambos lados de la frontera genera un efecto multiplicador.
En este marco, remarcó, la relación entre Paraná y Alto Paraná trasciende el plano comercial y se consolida como un ejemplo de integración estratégica en el Cono Sur. Más allá de las cifras, el intercambio se traduce en confianza mutua, proyectos conjuntos y una visión compartida de desarrollo, donde la prosperidad de uno potencia directamente la del otro.
Comercio, turismo y migración también convergen en un entramado ideal que potencia la economía en la región esteña, donde Ciudad del Este ya no es únicamente sinónimo de turismo de compras, proyectándose ahora como un polo integral, capaz de diversificar su oferta y de atraer a visitantes temporales y a nuevos residentes e inversionistas.
“Alto Paraná es uno de los departamentos con mayor dinamismo económico del Paraguay y, dentro de este contexto, el turismo ocupa un lugar estratégico. El turismo en la zona puede catalogarse como diversificado y con una constante proyección de crecimiento; si bien el turismo comercial sigue siendo el principal atractivo, se observa un crecimiento sostenido en segmentos”, indicó Angie Duarte, Ministra de Turismo.
Así, resaltó la manera en la cual la región ha comenzado a abrirse a experiencias vinculadas con la naturaleza, los eventos y las convenciones, aprovechando su infraestructura hotelera y su ubicación estratégica en la triple frontera, lo cual convierte a Ciudad del Este en un destino integral para todo tipo de visitantes.

Los atractivos van más allá del microcentro comercial: la represa de Itaipú con su show nocturno de luces, los Saltos del Monday y Ñacunday, las reservas naturales de Tati Yupí y las celebraciones gastronómicas en comunidades rurales muestran un potencial que apunta a prolongar la estadía de los visitantes.
Así, según Duarte, Ciudad del Este tiene todas las condiciones para consolidarse como un verdadero hub turístico trinacional, donde el comercio se complementa con naturaleza, cultura, eventos, gastronomía y entretenimiento nocturno. A esto se sumaría un componente de alta relevancia, como la importancia de Alianzas Público–Privadas para fortalecer la seguridad, la conectividad y la promoción regional.
Cada uno de los componentes mencionados va acompañado también de otro factor de suma relevancia, como lo es el flujo migratorio. Según el Director Nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, el mencionado sector muestra un repunte histórico.
“Además, la intención de radicarse está creciendo a ritmo exponencial. Eso significa capital que viene a quedarse: gente que invierte, que estudia, que trabaja y que desarrolla sus actividades en el país”, explicó, manifestando que la frontera con Brasil concentra gran parte de este fenómeno.
La conjunción entre turismo y migración muestra cómo Alto Paraná se posiciona como un espacio de oportunidades múltiples. Los turistas que llegan, atraídos por las compras o los paisajes, encuentran, en muchos casos, razones para quedarse, mientras que la infraestructura y el dinamismo de la zona permiten proyectar un crecimiento sostenido.
De acuerdo con la Ministra de Turismo, apuntalar la imagen de Ciudad del Este depende ahora de diversificar la oferta, crear atractivos complementarios al turismo de compras y fortalecer la conectividad para captar visitantes de Brasil y Argentina.
Más allá del comercio, los servicios o el crecimiento industrial que comienza a acelerarse de manera sostenida, el real estate también está ganando terreno dentro del ecosistema esteño. Sebastián Benítez Bittar, Director de Benítez Bittar Constructora, señala que el sector se encuentra en una fase de claro despegue.
Remarcó que ese desarrollo no responde solo a expectativas, pues está sustentado por factores concretos de ubicación estratégica, requerimientos cada vez más definidos de empresas que buscan instalarse, y una demanda creciente de vivienda vinculada tanto al comercio como al estudio migratorio.
“Antes de hablar desde el punto de vista inmobiliario, lo que determina dónde se instala una empresa es muy objetivo: materia prima, destino final, logística, energía, mano de obra calificada, entre otros factores”, explicó, enfatizando que Alto Paraná reúne la mayoría de esos componentes de forma competitiva.
Benítez Bittar sostiene que los inversores ya no deciden con base solo en el comercio de frontera, por lo cual se comienzan a sopesar otras cuestiones como el valor agregado, la manufactura, la producción industrial conectada con Brasil, lo que exige espacios industriales adecuados, buena conectividad, servicios energéticos confiables y garantías jurídicas.

También señaló que la voluntad institucional juega un papel importante: hay un trabajo coordinado entre sector público y privado, y un creciente número de empresas que apuestan al país, atraídas por testimonios de casos de éxito.
Los números que presenta el real estate en Alto Paraná dan muestra de un sector que ha comenzado a despegar. El segmento constituye así cerca del 12% de la actividad inmobiliaria nacional, solo detrás de Asunción y del departamento Central.
En el rubro de las constructoras, la participación del departamento ronda el 11% del total nacional, exponiendo así que el rubro ha dejado de ser un sector menor para comenzar a ser parte central del crecimiento del país.
El movimiento inmobiliario en Ciudad del Este y sus alrededores muestra cifras que refuerzan lo dicho por Benítez Bittar. En 2024, el sector de la construcción terminó el año en Alto Paraná con un crecimiento del 30% en obras públicas, edificios y centros comerciales.
El progreso comienza a observarse también en el tipo de desarrollo, con construcción vertical de viviendas, edificios para estudiantes brasileños, alquileres temporales y permanentes, así como fraccionamientos nuevos.
Sin embargo, Benítez Bittar advierte que no basta con construir, sino con hacerlo bien, priorizando ubicación estratégica, previsión logística, capacidad energética, cumplimiento normativo, garantías jurídicas y adaptabilidad a las necesidades del cliente final. Esa “ubicación estratégica” no solo se refiere al terreno sino a todo el ecosistema que lo rodea: carreteras, aduanas o puentes, puertos secos, además de servicios complementarios.
En ese sentido, la accesibilidad logística emerge como uno de los grandes diferenciales de Alto Paraná. Proyectos como el Puente de la Integración, el Corredor Metropolitano del Este, y el mejoramiento de vías de acceso están en marcha o por comenzar, lo cual generará una conexión más fluida tanto con Brasil como con otras regiones del país, impactando también de manera directa en el sector inmobiliario, pues terrenos industriales y lotes residenciales que hoy están en zonas periféricas se volverían más atractivos.
La región esteña también da muestras de sectores que quedan pendientes de desarrollo, para apuntar a un crecimiento desde diferentes frentes. El impulso de áreas como servicios tercerizados se perfila con oportunidad de progreso que repercutirá en más fuentes de trabajo, significando además una diversificación en el flujo económico tanto de la economía altoparanaense como de la propia nación.
La integración con Brasil, su posición estratégica y la formación de mano de obra bilingüe convierten a este departamento en un laboratorio de lo que podría ser el próximo salto de Paraguay hacia la multiplicidad económica.
Pablo Zabala, Presidente de la Cámara Paraguaya de Servicios y Tercerización (Capaser) destacó que los servicios tercerizados tienen un horizonte enorme de crecimiento si se logra avanzar en acuerdos clave, como el de doble tributación con Brasil.

“Si solamente el 10% de los 250 millones de habitantes de Brasil fueran clientes potenciales de Paraguay, sería una industria realmente grandiosa. El desafío principal está en consolidar políticas públicas y preparar talentos globales, capaces de responder a la demanda de un mercado externo que no tiene comparación con el reducido mercado interno nacional”, observó.
Hoy, el sector emplea de manera formal a unas 12.000 personas en Paraguay, pero la Capaser estima que ese número podría escalar hasta 50.000 con la implementación de políticas adecuadas y acuerdos bilaterales que reduzcan trabas tributarias.
Más allá de ese escenario de oportunidades para el país, el potencial no se limita al mundo de los servicios tercerizados. José Carlos Martin, Presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), recordó que el 50% de las maquilas del país están en Alto Paraná y que la mitad de las exportaciones maquileras son de origen pecuario, un sector en el que Paraguay ya pisa fuerte.
“Estamos iniciando proyectos muy grandes en esta zona, especialmente en diversificación de nuestras exportaciones bilaterales. Creemos que en tres a cinco años este potencial gigantesco se va a materializar”, afirmó.
Ejemplos ya se ven en la práctica: desde Ciudad del Este se exporta no solo hacia Brasil, principal destino natural, sino también hacia la Unión Europea y Estados Unidos. Una planta de gelatina bovina instalada en la región, por ejemplo, envía su producción a la industria farmacéutica norteamericana, demostrando que la internacionalización no es un proyecto lejano, sino una realidad concreta.
Ambas visiones convergen en un punto en común, que consiste en la necesidad de mirar más allá de los modelos tradicionales de frontera. Mientras las maquilas avanzan en consolidar mercados y abrir nuevos destinos para la producción paraguaya, los servicios tercerizados representan una oportunidad distinta, sustentada en talento humano y tecnología, mientras que en una vertiente diferente se encuentra la amplificación de la exportación pecuaria.