Paraguay será el segundo país con mayor crecimiento económico de la región en el 2025, según el Banco Mundial
Paraguay se consolida entre las economías más dinámicas de la región, y el Banco Mundial proyecta un crecimiento del 4,2% para 2025, destacando estabilidad macroeconómica y oportunidades en energía, agroindustria y capital humano
América Latina y el Caribe atraviesan una etapa de crecimiento moderado y desigual. Según el último Informe Económico del Banco Mundial (octubre 2025), la región registrará una expansión del 2,3%, condicionada por un contexto global incierto, tasas de interés altas y una desaceleración en las inversiones.
Sin embargo, Paraguay sobresale dentro del mapa regional con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) proyectado de 4,2% para 2025, lo que lo posiciona entre los países con mejor desempeño económico.
El informe resalta que la recuperación paraguaya responde a una combinación de estabilidad macroeconómica, impulso agrícola y prudencia fiscal, en contraste con economías mayores como Brasil o México, que enfrentan presiones inflacionarias y políticas monetarias restrictivas.
"El crecimiento de Paraguay refleja una gestión responsable y una economía con fundamentos sólidos", indica el documento del Banco Mundial.
El reporte advierte que América Latina aún arrastra problemas estructurales que limitan su potencial: baja productividad, escaso capital humano y falta de innovación tecnológica. A pesar del leve repunte, el Banco Mundial advierte que la región "vuelve a estar entre las de menor crecimiento del mundo", con desafíos persistentes en infraestructura, educación y competitividad.
En este contexto, Paraguay se encuentra mejor posicionado para aprovechar nuevos motores de expansión, especialmente en sectores como energías renovables, agroindustria y logística regional, gracias a su ubicación estratégica y su matriz eléctrica limpia.
La transición energética global representa, según el informe, una "ventana de oportunidad para generar empleo y atraer inversiones sostenibles", siempre que los gobiernos acompañen con políticas industriales verdes e instituciones sólidas.
De acuerdo con las proyecciones del organismo, Paraguay mantendrá un crecimiento estable en los próximos años, 3,7% en 2026 y 2027, sostenido por el dinamismo agrícola y una política macroeconómica conservadora.
El desafío ahora es traducir ese crecimiento en desarrollo humano, con más empleos de calidad, innovación productiva y educación alineada a las nuevas demandas tecnológicas.