Mercado chico, aislamiento y falta de inversión: la triple barrera de Paraguay para tener una empresa de US$ 1.000 millones
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
El concepto de "unicornio", esas startups valoradas en más de US$ 1.000 millones, sigue sin materializarse en Paraguay. Para el economista Amilcar Ferreira, existen tres factores que explican esta ausencia: el aislamiento histórico del país, el tamaño limitado del mercado interno y las dificultades de acceso al financiamiento.
"La historia económica de Paraguay ha estado marcada por el aislamiento", afirmó. Según su análisis, ese aislamiento no es sólo geográfico, sino sobre todo mental y cultural.
Paraguay fue históricamente un país cerrado al mundo y, según él, con escasa conexión internacional, lo que condicionó el tipo de empresas que surgieron: negocios pensados más para el mercado interno que para competir a escala global.
Aunque esta realidad está cambiando con las nuevas generaciones y el acceso a programas como Becal o Paraguay-Kansas, el economista cree que todavía se necesita un cambio cultural más profundo.
"Hoy vemos más paraguayos saliendo al mundo, estudiando afuera, absorbiendo nuevas ideas. Eso puede dar lugar, eventualmente, al surgimiento de empresas con visión global", proyectó.
Otro freno importante, según Ferreira, es el tamaño del mercado paraguayo. Y explicó que no es lo mismo fundar un banco digital en Brasil, como Nubank, que hacerlo en Paraguay.
Mencionando también que en un mercado pequeño, las posibilidades de crecer y escalar dentro de un país así son mínimas. "En un mercado pequeño, las posibilidades de crecer y escalar dentro del país son mínimas", subraya.
Ferreira también sostuvo que cualquier empresa paraguaya que aspire a convertirse en unicornio deberá expandirse más allá de las fronteras. Pero eso implica superar desafíos adicionales: regulaciones diferentes, culturas distintas y mayores costos operativos.

El tercer obstáculo es el acceso al capital, el economista dijo que Paraguay aún tiene un sistema financiero limitado y una Bolsa de Valores en desarrollo. "La existencia de capital de riesgo para etapas tempranas es casi nula", explicó.
Para escalar rápidamente y alcanzar valoraciones millonarias, los emprendedores necesitan rondas de inversión importantes, algo que todavía no es común en el país. Pero, Ferreira destacó avances recientes que pueden cambiar este panorama.
"Paraguay alcanzó el Grado de Inversión, lo cual es un hito. Si logramos consolidar esa calificación, atraeremos más capitales e inversión extranjera directa", aseguró. Además, abogó por fortalecer el sistema institucional, especialmente el judicial, para generar más confianza.
Dado el tamaño de su mercado, Ferreira sostuvo que Paraguay debe convertirse en una plataforma exportadora si quiere generar empresas grandes.
Ya que vendiendo solo al mercado interno, "no vamos a lograr escalar". Por eso dijo que el país necesita más integración global, asociaciones con capital extranjero y mejoras en el clima de negocios.
En ese sentido, también menciona factores que ayudarían a mejorar la competitividad: simplificación de trámites, digitalización estatal, dominio del inglés y un entorno más favorable para emprender.
"Todo eso puede acelerar el proceso y permitir que eventualmente surjan empresas paraguayas con proyección internacional", agregó.
Ferreira es optimista sobre el futuro y dijo que "en algún momento tendremos nuestros propios Jeff Bezos o Elon Musk. Hoy ya hay chicos estudiando en el exterior que pueden convertirse en grandes empresarios".
Y finalizó diciendo que como en Argentina surgió Mercado Libre, "que hoy es más grande en Brasil y México que en su país de origen", también desde Paraguay podría nacer una gran empresa que conquiste mercados internacionales.