Paraguay está dando muestras de sus trabajos en términos económicos, a decir de Lucas Ferraz, Director del Centro de Negocios Globales de la Fundación Getulio Vargas, y un resultado directo de ello es su obtención de Grado de Inversión. Esto refleja, continuó, la persistencia de su equilibrio fiscal, el mantenimiento de un Banco Central independiente, así como también su control sobre las cuentas públicas.
"La tendencia es que Paraguay va a recibir todavía más inversiones extranjeras. Hay muchos fondos internacionales que solo invierten en países con Grado de Inversión y Paraguay ya viene capitalizando este momento, al tener una macroeconomía ordenada, bajos impuestos y una deuda controlada; todo esto se está traduciendo en importantes tasas de crecimiento para el país, que hoy está en los niveles más grandes de Latinoamérica", comentó.
En el marco de la Primera Convención Bancaria del país, organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), el experto enfatizó que para potenciar los acuerdos comerciales con los que ya cuenta Paraguay, se debe apuntalar las ventajas comparativas naturales del país. Más allá de los commodities agrícolas y ganaderos, el país cuenta con una oferta sin igual: el 100% de su matriz energética está limpia.
Entonces, la nación se encuentra en el escenario ideal en términos de transición energética, lo cual podría aprovechar involucrándose en la exportación de esa producción. Además, de acuerdo con el Director en la Fundación, Paraguay también puede atraer el desembarco de data centers, por lo cual al observar tantas oportunidades, "es momento de hablar menos y actuar más", tildó.
El alto nivel de Paraguay
Con respecto al clima económico, la Fundación Getulio Vargas pone a Paraguay en una posición de destaque, principalmente en los últimos 12 años, donde el país se ubica arriba del promedio de todas las naciones de Latinoamérica. Para el Economista, esto se debe a los logros trascendentales del país, como la obtención del Grado de Inversión, sus tasas de crecimiento y su atracción de inversiones extranjeras.

"Incluso empresas brasileñas están viniendo a invertir en Paraguay, para luego exportar a otros países de Latinoamérica. En este momento complejo de la economía internacional, naciones como Paraguay, Brasil y todo el Mercosur deben tener un posicionamiento estratégico, más dinámico y flexible para hacer frente a los desafíos y las oportunidades", puntualizó.
Ahora, para el sostenimiento de la posición paraguaya, el Director en Getulio Vargas manifestó que los mayores avances en términos de infraestructura constituyen un punto clave. A esto se sumaría la necesidad de mejorar los niveles de percepción de corrupción, fomentar la competitividad, invertir en innovaciones y formar más mano de obra calificada.
Ferraz remarcó así que el crecimiento de la productividad en el país será transversal a las inversiones realizadas en el capital humano y la educación en el país. En términos relativos, Paraguay va muy bien dentro de la región, reiteró, pero aún falta alcanzar niveles más altos y mantenerlos sin caer como lo han hecho otros países de Latinoamérica, como Brasil.
Panorama regional
El Director en la Fundación Getulio Vargas analizó también el rol de América Latina en escenarios globalizados y señaló que los acuerdos comerciales constituyen un tema puntual. Para graficar su idea, usó el caso de Brasil: un gran exportador de commodities, pero que solo envía el 13% de sus productos al mundo, cuando el promedio de otras naciones se encuentra entre el 60% y el 70%.
"Es decir, hay pocos acuerdos comerciales y, por ende, existe una desventaja para colocar productos en el mundo. Si se logra avanzar con el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, los países de la región, no solo Brasil, podrían contar con el 30% de sus exportaciones ingresando en otras naciones, con aranceles preferenciales, lo cual representaría un avance increíble", indicó.
En cuanto a los desafíos para los países del Mercosur, Ferraz hizo hincapié en la complejidad actual del mundo, atendiendo que hoy en día se dejó de hablar de desglobalización para comenzar a debatir sobre la reconfiguración de las cadenas globales de valor. Esto, aseguró, involucra tanto riesgos como oportunidades.
En el caso de Latinoamérica, reforzó, podría sacar provecho de sus potencialidades para comenzar a incidir más en las cadenas globales. Esto debido a que la región se destaca por su producción de energía limpia y sus ventajas comparativas naturales, en términos de transición energética y climática.