La industria crece pero falta mano de obra técnica: el desafío que enfrenta Paraguay
La industria paraguaya enfrenta una brecha persistente en la formación de capacidades técnicas, especialmente en rubros altamente específicos.
Según Francisco Martino, Presidente de la UIP Joven, el problema no radica únicamente en la educación, sino en la propia estructura del mercado ya que cuando existen pocas empresas en un sector determinado, la capacitación especializada prácticamente no se desarrolla.
“Cuando son rubros muy específicos nos encontramos con el problema que al ser poca la demanda también es muy poca la oferta, entonces las empresas tienen que invertir un montón de dinero para capacitar a las personas”, explicó.
Este fenómeno, dijo, obliga a muchas compañías a formar desde cero a su personal, con el riesgo de que, una vez capacitados, los trabajadores migren hacia otras oportunidades.
El resultado es un ciclo que se reinicia constantemente y que, a corto plazo, resulta difícil de resolver sin una mayor base industrial.

Más allá de los perfiles altamente especializados, Martino señaló otra dificultad estructural que es la escasa valoración de los oficios técnicos. Soldadores, plomeros y otros perfiles operativos son cada vez más difíciles de encontrar, a pesar de que ofrecen buenas oportunidades económicas y de crecimiento.
“Los jóvenes muchas veces tienen el concepto de que esa es una profesión que no vale la pena o que tiene menos valor”, sostuvo.
También mencionó que estos oficios no solo permiten ingresos competitivos, sino también trayectorias de desarrollo que van desde el aprendizaje inicial hasta la gestión de equipos o la formación de nuevos trabajadores, un paradigma que aún cuesta revertir.
En cuanto al presente del sector, destacó a la industria alimenticia como uno de los motores más activos, impulsada por exportaciones de granos, carne y productos con mayor valor agregado.
Y a esto se suman la industria forestal, con proyectos vinculados a madera y celulosa, la construcción y todo el ecosistema asociado a la actividad fluvial, donde Paraguay cuenta con una de las flotas de barcazas más grandes del mundo.
Estos sectores concentran hoy la mayor demanda laboral y representan oportunidades concretas para la generación de empleo y divisas.

Para el Presidente de la UIP Joven, la solución de fondo pasa por atraer más industrias y diversificar la matriz productiva.
“Yo voy a estudiar algo en lo que sé que voy a tener salida laboral rápida, no voy a estudiar una carrera que por ahí nunca había encontrado ningún puesto”, afirmó, al explicar la relación directa entre demanda laboral y decisiones educativas.
En ese sentido, remarcó la importancia de invertir en capacidades transversales, como programación e informática, que pueden aplicarse tanto en la industria como en los servicios, además de centros de formación en áreas como costura moderna, clave para sectores en expansión como el textil.
De cara al próximo año, Martino señaló que 2025 cerró con crecimiento, aunque marcado por problemas en la cadena de pagos y cierta incertidumbre cambiaria. Pero, destacó la instalación de nuevas industrias en zonas fronterizas como un factor que dinamizará el empleo y las exportaciones.
“Vemos con buenos ojos el 2026 y como siempre decimos, nos preparamos para lo peor y esperamos lo mejor”, concluyó.
Y mencionó que también valoran positivamente los avances en materia de reforma fiscal y esperan que el crecimiento del PBI se mantenga o incluso se acelere, acompañando el desarrollo industrial del país.