Itaipú y el nuevo mapa energético del Paraguay: más consumo local, industria y energía solar
Según Justo Zacarías Irún, Director General Paraguayo de Itaipú, Paraguay utiliza solo una parte de la energía que le corresponde y mencionó que el país puede contar con mayor energía y depender menos de la venta externa.
Zacarías Irún explicó que el 75% de la potencia contratada se vende a Brasil, mientras que el 25% queda en el mercado paraguayo, que hoy depende en más de un 90% de la energía generada por la central.
“Por supuesto que a nosotros nos conviene utilizar toda nuestra energía”, dijo en un contexto de crecimiento sostenido de la demanda.
Para el titular el hecho de que el país consuma su propia energía no es un problema, sino una señal de desarrollo productivo, llegada de industrias y mejora en la calidad de vida.
Zacarías Irún reconoció que el aumento acelerado del consumo eléctrico es un desafío, pero subrayó que debe ser acompañado por inversiones y nuevas alternativas de generación.
Y en ese proceso mencionó que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) cumple un rol importante en la exploración de fuentes complementarias.
El Director destacó también el trabajo del titular de la ANDE, Félix Sosa, en la evaluación de proyectos vinculados a energías renovables, especialmente solar.
De mantenerse el ritmo actual, estimó que hacia 2032 o 2033 el país ya estaría consumiendo toda la energía disponible hoy. Aun así, insistió en que ese escenario es positivo.

Uno de los puntos estratégicos que remarcó es la capacidad del país para atraer industrias de alto consumo eléctrico, como los data centers y los proyectos asociados a inteligencia artificial.
“Hoy tenemos nosotros las condiciones para recibir todo tipo de industria que use energía eléctrica, inclusive electrointensivas digitales”, señaló.
Aunque aclaró que la energía barata por sí sola no alcanza para industrializar un país. Infraestructura, formación técnica, rutas, logística y conectividad siguen siendo piedras angulares para que la inversión se traduzca en empleo y desarrollo real.
La principal novedad institucional es que Itaipú incorporó una planta solar flotante sobre el embalse. Se trata de un proyecto piloto de un megavatio, que ya se encuentra en operación desde hace aproximadamente dos meses.
“Hace un mes y medio, Itaipú dejó de ser una central hidroeléctrica para ser una central generadora de energía eléctrica, hídrica y solar”, explicó.
El objetivo del proyecto es generar información técnica, operativa y económica que permita evaluar su escalamiento futuro.

Uno de los principales argumentos para avanzar con generación solar flotante es la disponibilidad de superficie. El embalse cuenta con unas 130.000 hectáreas de espejo de agua, un activo estratégico para este tipo de proyectos.
A diferencia de las plantas solares en zonas urbanas o rurales, donde el costo de la tierra es uno de los mayores obstáculos, el lago permite reducir drásticamente ese componente. Además, el agua actúa como refrigerante natural de los paneles, mejorando su eficiencia.
De acuerdo con los cálculos preliminares presentados por el director, cada megavatio requiere aproximadamente una hectárea. Si bien descartó cualquier posibilidad de cubrir el lago completo, sostuvo que utilizar solo una fracción permitiría incorporar una capacidad de generación comparable a una o incluso dos Itaipú adicionales en el futuro.
Otra de las ventajas de la energía solar flotante es el tiempo de ejecución. A diferencia de los grandes proyectos hidroeléctricos, la instalación de paneles se mide en meses.
Zacarías Irún explicó que el primer megavatio se ejecutó en menos de un año y que, según las empresas proveedoras, una planta de 40 megavatios podría montarse en apenas seis meses. El mayor desafío, señaló, está en la conexión y el refuerzo de las redes de transmisión.

La planta piloto se encuentra en una etapa inicial de operación, por lo que todavía no existen conclusiones definitivas sobre productividad, costos y tiempos de amortización.
El director indicó que en un plazo de tres a cuatro meses se contará con datos más precisos sobre eficiencia, rendimiento y viabilidad económica para proyectar futuras expansiones.
Al proyectar el futuro Zacarías Irún sostuvo que el objetivo es mantener a Itaipú como un actor central en la producción de energía limpia y renovable en la región, incorporando nuevas tecnologías y diversificando la matriz.
“El rol de Itaipú es seguir siendo la mayor productora del mundo de energía limpia y renovable”, agregó.
Finalmente vinculó el posicionamiento energético del país con el creciente interés de empresas extranjeras por instalarse en Paraguay. Y es que a su criterio, la estabilidad macroeconómica, la previsibilidad institucional y el reciente acceso al grado de inversión explican gran parte del atractivo.
Para Zacarías Irún, tanto grandes empresarios como pequeños emprendedores perciben hoy a Paraguay como un país sólido y con oportunidades.
Y en ese escenario, Itaipú ahora como generadora hidroeléctrica y solar se consolida, para él, como una de las piezas clave del nuevo modelo de desarrollo productivo que el país busca construir.