Etanol paraguayo podría convertirse en combustible para aviones y cubrir gran demanda global del futuro
Paraguay ya cuenta con una industria de etanol en proceso de desarrollo y con un potencial de producir casi 1 millón de m³, en una primera etapa. El sector tiene las condiciones de convertirse en el combustible para acelerar el crecimiento económico del país introduciendo industrias para la generación de biocombustibles para aviación.

Paul Fernández Editor de Contenidos

El Gobierno promulgó, este junio, la nueva Ley de Biocombustibles, que amplía la mezcla de biodiésel hasta el 20%, generando mayor previsibilidad y oportunidades de inversión, según el análisis realizado por referentes de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap). 

Además del biodiésel, el bioetanol también tiene un rol bastante relevante en la apuesta hacia los biocombustibles en el país y se posiciona incluso como un sector que podría disparar el crecimiento económico, generando inversiones, mano de obra y capacidad exportadora en este rubro. 

Eso fue lo que comentó Massimiliano Corsi, Presidente de la Biocap, al momento de explicar que Paraguay ya tiene una industria de etanol consolidada que en el 2025 alcanzó la producción de 692.021 m³, aunque con una capacidad instalada que se ubica por encima de este nivel.

Sin embargo, la producción podría seguir creciendo teniendo en cuenta que se prevén más inversiones en nuevas industrias que podrían dar un salto del 30% en el volumen generado, sólo en una primera etapa.

“Esto representa una gran oportunidad para generar más inversiones, empleo y valor agregado. Sin embargo, el desafío ya no pasa por la inversión ni por la tecnología, donde Paraguay ya cuenta con una industria moderna y competitiva. El verdadero desafío es desarrollar el mercado para que toda esa capacidad instalada pueda ser aprovechada”, aseguró. 

En ese sentido, sostuvo que el consumo interno ya está prácticamente abastecido y, aunque la mezcla de etanol aumentará en los próximos años, ese crecimiento por sí solo no será suficiente para absorber toda la capacidad por lo cual será fundamental aumentar las exportaciones y abrir nuevos mercados internacionales. 

Massimiliano Corsi, Presidente de la Biocap. Foto: Gentileza

Combustible para aviones y el impulso para la economía

Corsi indicó que la industria de etanol ya se posiciona como un motor importante para la economía paraguaya dado que genera valor agregado, impulsa la industrialización de la producción agrícola, que incluye a la caña de azúcar y cereales como el maíz, además de generar empleo mientras que también se reduce la dependencia de los combustibles importados. 

Para el referente, con las nuevas inversiones y el desarrollo de nuevos mercados, especialmente de exportación, este sector puede convertirse en uno de los principales motores del crecimiento económico del país. 

Sobre el punto, mencionó que una mayor demanda de etanol, tanto nacional como internacional con la apertura de nuevos mercados, tendría un impacto muy positivo sobre el sector agrícola, dado que representará también una mayor demanda de maíz nacional, lo que brindaría al productor un mercado más estable, más previsible y con mayor valor agregado dentro del país. 

“En lugar de depender exclusivamente de la exportación de materia prima, Paraguay transforma ese maíz en energía, genera empleo, inversión y fortalece toda la cadena agroindustrial”, acotó. 

El titular del gremio sostuvo que el impacto que podrían tener los biocombustibles en la economía es muy importante dado que, solo considerando la producción de etanol en el 2025, el sector generó un valor bruto superior a los US$ 500 millones. “Esto demuestra que la industria del etanol ya realiza un aporte relevante a la economía paraguaya y al PIB nacional”, agregó. 

Aumento de la mezcla

Corsi indicó que el aumento de la mezcla del biodiésel tendrá un impacto positivo porque permitirá acompañar el crecimiento de la producción nacional. Mencionó que el sector está atravesando una etapa de fuerte expansión, con nuevas inversiones que incrementarán significativamente la capacidad instalada. 

Sin embargo, aclaró que el aumento gradual de la mezcla por sí solo no será suficiente para absorber todo ese crecimiento por lo que es importante aumentar las exportación, abrir nuevos mercados y desarrollar nuevas oportunidades de industrialización como la producción de SAF (Combustibles Sostenibles para la Aviación) que puede elaborarse a partir del etanol. 

“El etanol puede ser una materia prima estratégica para producir combustible sostenible de aviación, y Paraguay no debería quedar afuera de ese nuevo mercado. Esto permitirá agregar aún más valor a nuestra producción y abrir un mercado con un enorme potencial de crecimiento a nivel mundial”, mencionó. 

El Presidente de la Biocap aclaró que además de las industrias ya instaladas en el país, se están realizando nuevas inversiones, sin embargo, el mercado local no podrá dar espacio a todas las plantas por lo que se deben buscar alternativas, siendo el SAF una de las más atractivas. 

Para ello, aclaró, que se debe crear un marco regulatorio que permita la transformación de etanol en este combustible para aviación de tal forma a acceder a un mercado muy grande en el futuro y que podrá ser abastecido desde Paraguay. 

“Los países que tienen las condiciones de Paraguay son muy pocos. Lo pueden satisfacer esta futura demanda son Brasil, Argentina, Colombia y Paraguay también. Eso sería fabuloso para el país”, recalcó. 

Reiteró que sin las políticas públicas necesarias y sin un trabajo colaborativo del Gobierno, sería difícil que industrias inviertan en el país en plantas para la generación de este tipo de biocombustible. 

Foto: Freepik

Un proveedor para el mundo

Corsi indicó además que el país ya está en el camino para convertirse en un proveedor estratégico de etanol para el mundo. Mencionó que Paraguay cuenta con disponibilidad de materias primas, energía renovable, una industria eficiente con alta tecnología, costos competitivos y un bajo impacto ambiental en la producción. 

No obstante, agregó que es fundamental acompañar las inversiones ya realizadas y las nuevas con el desarrollo de mercado, especialmente de exportación, para que todo el sector pueda crecer de manera sostenible y no se genere capacidad instalada ociosa. 

Explicó que con el desarrollo de esta industria, toda la cadena de valor se vería beneficiada, es decir, desde los productores de cereales y caña de azúcar, hasta el transporte, la logística, los proveedores locales y miles de trabajadores. 

Explicó que además el etanol genera subproductos de alto valor como alimentos para la nutrición animal, fortaleciendo aún más la agroindustria paraguaya.

Teniendo en cuenta las experiencias de países como Estados Unidos y Brasil, que demostraron que el etanol puede convertirse en una política de desarrollo nacional, aseguró que Paraguay debe brindar previsibilidad dado que los inversionistas necesitan reglas claras, estabilidad jurídica y una visión de largo plazo. 

“Paraguay ya demostró que tiene capacidad para atraer inversiones; ahora debemos consolidar una política de Estado que permita desarrollar nuevos mercados, fortalecer las exportaciones y dar confianza para que el sector siga creciendo”, indicó durante la entrevista.