Empresas criptomineras en jaque por aumento de tarifa eléctrica
En el marco de la nueva resolución anunciada por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), el director de la Cámara de Fintech Fernando Arriola expresó su preocupación ante el aumento del precio de la energía eléctrica para el sector de criptominería en Paraguay.
Este aumento se trata de 10% más sobre el 54% ya hecho al gremio, lo que estaría haciendo que el costo en el país sea incluso más elevado del que países más desarrollados.
“El precio más alto son US$65 megawatt/hora. Entonces la energía en EE.UU. hablando de la misma clase de fuente de energía renovable está alrededor de US$45, por lo que estamos excesivamente descalzados”, dijo.
En cuanto a los costos, “aumentó 10 % en alta tensión, 13 % en línea compartida y 16 % en línea”, explicó teniendo en cuenta el aumento de la tarifa, donde el precio previo al último aumento era de por ejemplo, en línea de US$ 51,35 siendo con el aumento algo poco sostenible para las empresas.
Según Arriola, esta medida afecta negativamente a las empresas del sector, la mayoría de las cuales son pequeñas y medianas empresas paraguayas que consumen energía en media tensión. Señaló que el aumento del precio no fue consensuado ni discutido con la Cámara de Fintech, lo que generó sorpresa y preocupación en el gremio.
“De las empresas 43 son de capital paraguayo casi en un 100% y esas empresas son las que van a sufrir”, explicó y agregó que actualmente hay más de 50 empresas en el sector.
Ya que hace dos años, un decreto del gobierno anterior permitió a la ANDE crear un nuevo sector de consumo para la criptominería, lo que ya había resultado en un aumento del 60% en el precio de la energía industrial.
“Sobre esa base, nosotros trajimos inversionistas internacionales como gremio para básicamente consumir la energía que nosotros tenemos exenta en Paraguay”, añadió.
Esto estaría trayendo consecuencias para el sector tecnológico y blockchain del país. Arriola advirtió que dicho aumento podría poner en peligro la estabilidad de numerosas empresas vulnerables, potencialmente dejando sin empleo a 1.170 familias.

El director reconoció el papel fundamental que juega este sector en la economía paraguaya, destacando que las empresas del rubro contribuyen significativamente mediante el pago de impuestos.
Desde el 2020 hasta el 2023, el gremio aportó un total de US$69 millones solo en impuestos por importaciones de maquinaria, con una contribución anual de US$19 millones en ingresos fiscales. Además, subrayó que el sector tecnológico no sólo consume energía, sino que también genera innovación y forma a jóvenes en habilidades informáticas, ampliando así la base de conocimientos del país.
Arriola hizo hincapié en la importancia estratégica de atraer inversiones hacia Paraguay, resaltando que estas inversiones no solo crean empleos directos e indirectos, sino que también fortalecen la cadena de suministro local. Según sus cifras, las empresas invirtieron US$538 millones en la economía, impulsando así el desarrollo económico y social del país.
En términos financieros concretos, Arriola explicó que las empresas de su sector son los principales contribuyentes a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), con aportes que ascienden a US$167 millones anuales, representando más del 60% de los presupuestos de inversión de la entidad.
Asimismo, destacó que el sector ha proporcionado garantías financieras sustanciales, depositando un total de US$49 millones en efectivo para respaldar las operaciones de las empresas de criptomonedas ante la ANDE.
La preocupación principal de Arriola radica en el impacto negativo que podría tener un aumento en las tarifas de energía eléctrica sobre la competitividad del país como destino de inversión. Advirtió que tales medidas podrían desincentivar nuevas inversiones y llevar a la salida de grandes inversionistas, afectando la reputación y la capacidad de Paraguay para atraer capital extranjero.
Ante este panorama instó a las autoridades a reconsiderar la implementación de cualquier incremento en las tarifas de energía, proponiendo en su lugar un diálogo inclusivo y constructivo. Su objetivo es encontrar soluciones que no solo salvaguarden los intereses del sector tecnológico y blockchain, sino que también beneficien a toda la economía paraguaya, asegurando empleo y oportunidades de desarrollo continuo para sus ciudadanos.