Brasil, Estados Unidos y Países Bajos lideran la inversión en Paraguay
Mientras que América del Sur registró una contracción del 18,4% en los flujos de Inversión Directa (ID) durante 2024, Paraguay cerró el año con un flujo neto positivo de US$ 931 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 15%, según el último informe del Banco Central del Paraguay (BCP).
Este desempeño se apoya en una base inversora cada vez más consolidada. Al cierre de 2024, Brasil, Estados Unidos y Países Bajos se posicionaron como los tres principales países de origen de la inversión directa en Paraguay, concentrando la mayor parte del stock acumulado de capital extranjero en la economía local.
La composición de estos flujos no es menor. Brasil mantiene una presencia dominante vinculada a comercio, agroindustria, energía y servicios financieros, mientras que Estados Unidos y Países Bajos destacan por inversiones de mayor escala, estructuras corporativas regionales y reinversión de utilidades, reforzando el perfil de capital productivo y de largo plazo que caracteriza a la inversión directa en el país.

A nivel global, la inversión directa mostró apenas un repunte del 3,7%, alcanzando los US$ 1,5 billones en 2024. En América Latina y el Caribe, los flujos cayeron un 12%, con Sudamérica liderando la retracción ante la moderación de ingresos hacia las principales economías receptoras.
Paraguay, en contraste, registró un flujo bruto de entrada de US$ 3.291 millones, que superó a las salidas por US$ 2.360 millones, sosteniendo un saldo neto positivo incluso en un año de mayor selectividad del capital internacional.

El BCP subraya que este resultado estuvo explicado principalmente por capitalizaciones y reinversión de utilidades, compensadas parcialmente por préstamos netos negativos, lo que confirma que las empresas extranjeras ya instaladas continúan ampliando su exposición en el país.

Por actividad económica, los mayores flujos netos de inversión directa en 2024 se concentraron en comercio, servicios a las empresas, comunicaciones, producción de carne e intermediación financiera, sectores que combinan escala, estabilidad regulatoria y demanda sostenida.
Esta composición sectorial explica, en parte, por qué Paraguay logró sostener el ingreso de capital en un contexto regional adverso: la inversión se canaliza hacia actividades con fuerte anclaje productivo y menor volatilidad.

El crecimiento de los flujos se refleja en el stock acumulado. Al cierre de 2024, el saldo total de Inversión Directa en Paraguay alcanzó los US$ 10.395 millones, con un aumento del 3,8% respecto a 2023.
Este volumen ya representa el 23% del Producto Interno Bruto, más del doble del nivel observado en 2008, y explica el 28% de los pasivos de la Posición de Inversión Internacional, consolidando a la inversión directa como una de las principales fuentes de financiamiento externo del país.
Aunque Brasil, Estados Unidos y Países Bajos lideran el ranking, la base inversora se amplía. Paraguay registró saldos de inversión directa provenientes de 68 países, reflejando una diversificación progresiva del origen del capital extranjero.