Banco Mundial destaca la solidez del sistema crediticio y la regulación comercial en Paraguay
El informe Business Ready 2025 (B-READY) del Banco Mundial ofrece una radiografía técnica del entorno empresarial paraguayo. La evaluación del país señala fortalezas regulatorias puntuales, avances en digitalización tributaria y financiera, pero brechas en insolvencia y localización empresarial que limitan la eficiencia sistémica.
En la medición global, Paraguay obtiene 63,12 puntos en Marco Regulatorio, 56,11 en Servicios Públicos y 51,32 en Eficiencia Operativa. Esto ubica al país en el 40% inferior en marco regulatorio, en el 60% superior en servicios públicos y en el 20% inferior en eficiencia operativa entre las economías evaluadas. Según el Banco Mundial, las reglas existen, los servicios acompañan parcialmente, pero la implementación práctica aún genera fricción.
El área con mejor desempeño es Servicios Financieros (67%). El país cuenta con sistemas de información crediticia desarrollados y regulaciones claras para el crédito comercial, lo que reduce asimetrías de información y mejora la previsibilidad del riesgo.
En comparación internacional, el capítulo más sólido es Tributación, con 60 puntos sobre 100, ubicándose en el top 40% de las 101 economías medidas. Paraguay ofrece un portal digital para contribuyentes con presentación y pago electrónico de impuestos, lo que acorta tiempos administrativos y reduce costos de cumplimiento. En términos microeconómicos, la digitalización tributaria actúa como amortiguador operativo para las empresas formales.
El punto más débil es Insolvencia Empresarial (43%). El informe identifica bajos niveles de digitalización judicial (e-courts), escasa disponibilidad pública de información y margen de mejora en la eficiencia operativa de los procesos de reorganización. En la práctica, cerrar o reestructurar una empresa continúa siendo más complejo que abrirla.

Foto: Banco Mundial
También aparece como área crítica Localización Empresarial (52 puntos, en el 40% inferior), donde persisten desafíos en transferencia de propiedades, vacíos en sistemas de administración de tierras y procedimientos de registro considerados gravosos. Este componente es clave, ya que afecta inversión inmobiliaria, garantías crediticias y escalabilidad.
B-READY evalúa diez áreas organizadas según el ciclo de vida de la empresa: apertura, operación/expansión y cierre o reorganización. A diferencia de metodologías previas centradas exclusivamente en facilidad para hacer negocios, el enfoque busca equilibrio entre regulación y servicios públicos, entre normativa (de jure) y aplicación práctica (de facto), y entre competitividad y beneficios amplios para el sector privado.
El componente innovador es la incorporación de encuestas a empresas junto con consultas a expertos, ampliando la base empírica y reduciendo la brecha entre diseño normativo y experiencia real.
Paraguay muestra un patrón dual que exhibe fortaleza normativa selectiva y debilidad en ejecución operativa. El crédito y la tributación digital evidencian avances institucionales concretos. Sin embargo, la eficiencia judicial y la administración de activos físicos siguen siendo cuellos de botella.
Los desafíos no son solo regulatorios; también atañen a la integración: cómo articular reglas claras, servicios públicos eficientes y procesos ágiles para que funcionen efectivamente en la práctica. En el ranking agregado, la diferencia entre tener marco legal y hacerlo funcionar se traduce en competitividad.
En términos económicos, el país no parte de cero, pero tampoco está en zona de confort. La agenda pendiente se concentra en modernización judicial, interoperabilidad digital y simplificación registral. La facilidad para operar no depende solo de abrir una empresa en pocos días, sino de sostenerla, financiarla y, si es necesario, reorganizarla sin fricciones excesivas.