2026 será un año bueno pero no excelente: proyectan un crecimiento de ventas del 4%
El cierre de 2025 dejó una vara alta para el comercio y los servicios. De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), el comercio creció 8,0% y los otros servicios 6,1%, configurando un año particularmente dinámico. Para 2026, las proyecciones apuntan a una expansión más moderada, con ventas creciendo alrededor del 4,0% y servicios en torno al 5,3%.
Para Ricardo dos Santos, presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP), este cambio de ritmo debe interpretarse como una señal positiva. “Venimos de un 2025 muy dinámico”, señala, y explica que el escenario base para 2026 refleja una economía que sigue creciendo, pero con mayor racionalidad y sostenibilidad en sus decisiones.
Uno de los principales soportes del escenario 2026 es la estabilidad de precios. La inflación proyectada por el BCP – 3,5% para 2026, alineada con la meta – permite, en palabras de dos Santos, “ordenar expectativas y sostener el consumo”, un factor clave para el desempeño del comercio.
A este marco se suma la obtención del segundo grado de inversión. Dos Santos destaca que este logro “mejora el acceso a financiamiento y eleva el estándar de consistencia institucional”, con impacto directo en el costo de capital y en la confianza de inversores locales y extranjeros.
Si bien persisten riesgos asociados a la incertidumbre externa y a los costos logísticos, el diagnóstico general es más favorable que en años previos. El desafío interno, subraya Dos Santos, pasa por consolidar la credibilidad fiscal, asegurando “información completa, pagos previsibles a los sectores productivos proveedores del Estado y señales institucionales consistentes”.

De cara a 2026, la inversión privada no se frena, pero sí cambia de perfil. Dos Santos anticipa que será “más selectiva y estratégica”, con foco en tecnología, logística, automatización y eficiencia. El propio BCP proyecta un PIB de 4,2% para 2026, impulsado por el sector terciario, que crecería 4,6%, confirmando que comercio y servicios seguirán siendo motores de la economía.
El Índice de Expectativas Empresariales (IEE) de la CNCSP aporta una lectura adicional: mientras el sector inmobiliario lidera las expectativas, el comercio se mantiene “apenas arriba del umbral”, lo que indica que las empresas invertirán, pero observando de cerca ventas, márgenes y condiciones de financiamiento.
En materia laboral, las perspectivas son de estabilidad. Desde la CNCSP esperan que el empleo en el comercio y los servicios se mantenga relativamente firme, con mayor demanda de perfiles vinculados a ventas, logística y capacidades digitales.
El IEE muestra que, en comercio, la lectura de empleo reciente se mantiene en torno al umbral de optimismo y que las expectativas mejoran hacia el corto plazo. En este punto, dos Santos es enfático al señalar que la previsibilidad es clave: “pagos, reglas e institucionalidad no solo son variables macroeconómicas, también son política de empleo”.
El comercio electrónico continuará ganando peso en 2026. El sector cerró 2025 con un crecimiento cercano al 23%, según datos de la Cámara Paraguaya de Comercio Electrónico, y todo indica que mantendrá tasas de expansión de doble dígito, mientras el retail tradicional tenderá a crecer más cerca del promedio del sector.
Los pagos digitales refuerzan esta tendencia. En el primer cuatrimestre de 2025, el consumo con tarjetas, QR y billeteras electrónicas creció 38% interanual, impulsando conversión, trazabilidad y acceso. Para dos Santos, en 2026 “fintech y pagos digitales van a ser el puente entre confianza, consumo y crédito”, especialmente para las MIPYMES.
Con estos elementos, 2026 se perfila como un año bueno para el comercio paraguayo: sin los picos excepcionales del ciclo anterior, pero con mayor solidez macroeconómica y un sector privado que apuesta a crecer con previsibilidad y visión de largo plazo.