Semillero de campeones: Cómo el karting es el motor del automovilismo en Paraguay
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
El karting ha ganado terreno como uno de los deportes motores más destacados en Paraguay. "El karting es la escuela de los pilotos", afirmó Jorge Maune, Presidente del Karting Club Paraguayo (KCP).
Este deporte recibe a niños desde los cuatro años, quienes comienzan a desarrollar habilidades clave como la concentración, la disciplina y el manejo profesional. En la categoría "escuelita", que es totalmente gratuita, los más pequeños tienen la oportunidad de iniciarse sin los altos costos que suelen caracterizar a los deportes motores.
"Exoneramos inscripciones y otros gastos, pero la inversión inicial, como indumentaria y kartings, sigue siendo significativa. Un karting usado para los principiantes cuesta alrededor de 1.500 dólares, mientras que la vestimenta puede superar los 400 dólares", explicó.

Paraguay cuenta con pilotos de todas las edades, desde adolescentes hasta adultos que se suman al deporte como un pasatiempo o una nueva pasión. Además, el KCP ofrece experiencias amateurs con karts de alquiler por solo G. 50.000 en una tanda de 10 minutos.
"Esto permite que tanto aficionados como curiosos puedan vivir la experiencia del karting, conocer las reglas básicas y disfrutar de este deporte", señaló Maune.
El karting paraguayo demostró su potencial en el escenario internacional. Pilotos como Joshua Duerksen, Diego Domínguez B. y Fau Saldivar obtuvieron importantes premios en competiciones extranjeras.
No obstante, el desarrollo del karting enfrenta obstáculos, especialmente en términos de financiamiento. Ya que según el Presidente es complicado conseguir apoyo estatal para los pilotos que compiten fuera del país, y lo mismo ocurre con los organizadores locales.
"Estamos trabajando para canalizar recursos que potencien el deporte y permitan mantenernos competitivos a nivel internacional", comentó.

Paraguay cuenta actualmente con un único kartódromo habilitado para competencias internacionales, pero el KCP, según dijo Maune, está a pocos pasos de construir un kartódromo más y según él será un proyecto que marcará un antes y un después.
Además, el campeonato nacional de karting sigue siendo un pilar para el desarrollo de pilotos. Este se divide en dos etapas, apertura y clausura, con una fecha internacional que se disputa en Argentina, permitiendo a los competidores locales medirse con los mejores de la región.
El karting paraguayo continúa creciendo como una plataforma de formación y entretenimiento. Con una mezcla de talento emergente, pasión por los motores y proyectos prometedores, el KCP busca posicionar a Paraguay como un referente en el mundo del automovilismo.

Por su parte, Derlis Núñez, ex tesorero y miembro del Karting Club Paraguayo, desglosó el costo de participar en este deporte. Desde las categorías regionales hasta las competencias internacionales, el karting demanda un compromiso financiero significativo.
"Es una pasión que se vive desde chico, pero hay que estar preparado para invertir", señaló Núñez.
Para los más pequeños, la categoría Cadete representa el primer contacto con el karting. Según Núñez, "un karting usado con indumentaria también de segunda mano cuesta alrededor de G. 13.000.000". Además, los preparadores suelen ofrecer el alquiler del kart con asistencia mecánica por un total de G. 3.000.000.

Club Paraguayo
En la categoría Fórmula Mundial los costos aumentan ligeramente. "Un karting completo con indumentarias cuesta unos G. 20.000.000", explicó. Los gastos por carrera incluyen asistencia mecánica por G.1.500.000, cubiertas por G. 1.300.000 e inscripción y otros gastos por G. 2.000.000.
Para los pilotos más experimentados, la categoría F4 representa un desafío aún mayor. "El karting completo con indumentarias 25.000.000 más los gastos de carrera sería 4.800.000 asistencia, es la preparación del kart, cubiertas, inscripción y algunas piezas para el kart", detalló Núñez.
Para quienes aspiran a competir internacionalmente, las carreras Rotax CIK-FIA ofrecen una plataforma global. Estas competencias requieren motores Rotax y chasis homologados. "Con estos equipos, puedes correr en cualquier parte del mundo", afirmó Núñez.
En el caso del Rotax Micro Max, un motor y chasis usado cuesta US$ 5.000 y uno nuevo US$ 9.500. A esto se suman US$ 2.000 por indumentaria y US$ 700 por gastos de carrera, que incluyen asistencia e inscripción.

Para el Rotax Junior Max, los motores y chasis usados tienen un costo de US$ 6.500 y los nuevos ascienden a US$ 11.500. La indumentaria se mantiene en US$ 2.000, mientras que el gasto de carrera es de US$ 1.000.
En el caso del Rotax Senior Max, el esquema de costos es similar: los motores y chasis usados cuestan US$ 6.500 y los nuevos US$ 11.500. La indumentaria también se valora en US$ 2.000 y el gasto de carrera es de US$ 1.000.
"Es una inversión que vale la pena para quienes aman este deporte y buscan competir al más alto nivel", concluyó Núñez. Con opciones para todos los niveles, el karting en Paraguay se consolida como una disciplina que combina pasión, destreza y compromiso económico.