César Astigarraga: cómo evitar el fracaso y construir una fintech que inspire confianza y perdure en el tiempo
Modelo de negocio débil, falta de adaptación al mercado, deficiente gestión financiera y ausencia de una estrategia clara de escalamiento son los ingredientes combinados que hacen que la mayoría de las fintechs fracasen.
"La complejidad regulatoria y los altos costos tecnológicos también representan barreras críticas. No es solo un tema de tecnología, sino de entender profundamente el sistema financiero y sus usuarios", explicó César Astigarraga, Presidente de la Cámara Paraguaya de Fintech.
La mayoría de los fracasos ocurren en la etapa de arranque, ya que muchas no logran validar su modelo o producto en condiciones reales. La segunda ola se da a la hora de escalar, es decir, cuando los procesos no están preparados para crecer y, en ese punto, la operación se vuelve "insostenible".
Y en países como Paraguay, conseguir financiamiento en etapas intermedias representa "un cuello de botella importante", en palabras de Astigarraga.

Entre los errores más comunes que cometen las fintech están: lanzar soluciones sin validar previamente el problema real del usuario, subestimar los desafíos regulatorios o no integrarse desde el inicio con los actores clave.
"No contar con un equipo con capacidades complementarias (tecnológicas, legales, financieras y comerciales), quemar capital antes de lograr tracción real y no construir confianza, que es la moneda más importante en el sector financiero", también citó Astigarraga como los más frecuentes.
En contrapartida, mencionó las condiciones mínimas para aspirar a ser sostenible en el tiempo:
La regulación puede ser un habilitador o una barrera, y en Paraguay, la ausencia de marcos regulatorios claros en algunos segmentos —según explicó el Presidente de la Cámara— genera incertidumbre jurídica, lo que inhibe tanto el crecimiento de las fintechs como la inversión externa.
"Sin embargo, hay avances: iniciativas como el proyecto de ley del Sistema Nacional de Pagos y los esfuerzos por fortalecer la inclusión financiera van en la dirección correcta. Una regulación moderna, proporcional y basada en riesgos es clave para la sostenibilidad del ecosistema", expresó.
Finalmente, Astigarraga explicó uno de los factores más determinantes: los equipos con experiencia previa en tecnología, finanzas o emprendimientos tienen mayor capacidad para adaptarse, tomar decisiones complejas y sostener el negocio en momentos críticos.
Reconoció, además, que la experiencia facilita construir redes de aliados, cumplir requisitos regulatorios y generar confianza con clientes e inversores.