Con Powell aún dentro del directorio y Warsh sin definiciones sobre tasas, el banco central enfrenta fracturas internas, inflación alta y señales laborales débiles.
Mientras el mercado debate entre recortes o subas de tasas, los inversores ajustan sus expectativas y miran con atención el impacto sobre acciones, bonos y otros activos.
El revés judicial y la nueva escalada en Medio Oriente reavivaron el ruido en Wall Street. La clave pasa por leer riesgos, evitar apuestas apuradas y sostener una cartera bien diversificada.
Aunque en el corto plazo las consecuencias pueden parecer mínimas, expertos advierten que este deterioro crediticio es una señal de alarma sobre la sostenibilidad financiera del país y su impacto potencial en los mercados globales.
Con un PBI cada vez más dependiente del gasto de los sectores más adinerados, cualquier alteración en sus hábitos podría generar un impacto trascendental en la economía norteamericana.
El presidente electo propone declarar una emergencia energética nacional en los Estados Unidos. Esto podría suscitar riesgos económicos para muchas empresas del sector que operan en el país norteamericano.