William Wilka, el nuevo Presidente de Petróleos Paraguayos (Petropar) inició su camino en 1992, apenas días después de terminar el colegio, sin imaginar que desarrollaría una carrera completa dentro del sector energético.
“Yo entré en el año 92, voy a cumplir 34 años en la empresa. Entré al área administrativa, en la dirección financiera, como auxiliar de tesorería”, recordó.
A los 23 años asumió como tesorero, marcando el primer gran salto en una trayectoria que lo llevó a ocupar distintas gerencias y especializarse en áreas como comercio internacional, finanzas y desarrollo de negocios.
La institución que conoció Wilka en sus inicios dista mucho de la actual. En ese entonces, la empresa estatal operaba bajo un esquema cercano al monopolio, con refinería propia e importación exclusiva de crudo.
Con el paso del tiempo, el mercado se liberalizó, surgieron nuevos actores y Petropar pasó de ser un operador dominante a competir en un entorno abierto.
Hoy, la empresa cuenta con una red de aproximadamente 300 estaciones de servicio en su mayoría administradas por terceros y compite en un mercado altamente atomizado, con más de 20 distribuidoras.

Regulador natural en un mercado competitivo
En este nuevo escenario, el rol de Petropar también cambió y más que un simple competidor, la empresa se posiciona como un actor que influye en la dinámica de precios del mercado.
“Petropar, el rol que va a jugar ahora es de ser un regulador natural del mercado”, afirmó Wilka, al destacar que la estatal suele liderar las bajas de precios y amortiguar las subas, trasladando eficiencia a los consumidores.
Actualmente, la firma cuenta con una capacidad de almacenamiento superior a 320.000 metros cúbicos, lo que le permite planificar compras estratégicas y mitigar el impacto de la volatilidad internacional, especialmente en contextos de crisis.
Estrategia ante la volatilidad y primeros pasos de gestión
En sus primeros 100 días de gestión, Wilka apunta a fortalecer tres ejes: compras oportunas, control riguroso de calidad y cercanía con los productores, particularmente en el sector de caña de azúcar en Guairá.
El foco está puesto en anticiparse a los cambios del mercado internacional, optimizar procesos y sostener precios competitivos a nivel local, en un contexto marcado por tensiones externas.

Un mercado en expansión, pero saturado
El crecimiento del consumo de combustibles en Paraguay también es un factor clave para entender la dinámica actual.
Según Wilka, desde 2023 el mercado muestra una expansión sostenida, impulsada por la mayor actividad económica, el aumento del parque automotor y la reducción del contrabando.
“Hoy el mercado paraguayo, que es un mercado de aproximadamente 3.500 millones de dolares año, tiene 23 distribuidoras nacionales, 10 importadores de combustible y alrededor de 2.800 estaciones de servicio”, detalló.
Este nivel de competencia, sin embargo, genera una fuerte presión entre actores y anticipa un proceso natural de depuración del mercado, donde solo permanecerán las empresas más eficientes y formalizadas.
En un país dependiente de los precios internacionales, Petropar se consolida como una herramienta estratégica para amortiguar shocks externos y sostener el equilibrio del mercado interno.
Con una estructura más flexible, alianzas con el sector privado y capacidad logística, la estatal busca consolidar su rol como estabilizador, en un escenario donde la eficiencia y la planificación son determinantes.