En un entorno donde la demanda de especialistas y diagnósticos de calidad crece a ritmo exponencial, la Clínica Virgen de Caacupé irrumpe como respuesta innovadora. Clovis Luis Neves, uno de sus fundadores, médico con trayectoria internacional y compromiso local, dialoga sobre los retos de arrancar sin grandes inversores, la integración de inteligencia artificial en procesos clínicos y administrativos, y sus ambiciosos planes de expansión. Su visión y planes para transformar el sector salud en Ciudad del Este y más allá.
¿Cómo definieron cuál era el momento adecuado para abrir la clínica y cuáles son sus principales servicios?
Sentimos que era el momento correcto cuando nuestras trayectorias personales y profesionales coincidieron con una necesidad real en la ciudad: ofrecer atención médica humana, especializada y con acceso a estudios de diagnóstico por imagen de alta calidad. La Clínica Virgen de Caacupé nace de ese llamado. Ofrecemos consultas médicas en distintas especialidades, ultrasonografía, laboratorio y diagnóstico por imagen, siempre con tecnología de punta y un enfoque de cuidado integral.
Ciudad del Este es una zona dinámica y multicultural. ¿Cómo influyó eso en el diseño de la clínica y en la elección del personal médico?
Ciudad del Este nos inspira. Es una ciudad que reúne personas de distintas nacionalidades, religiones y culturas. Por eso buscamos construir un espacio abierto, empático y funcional, donde cualquier persona se sienta bienvenida. Nuestro equipo médico refleja esa diversidad, combinando formación internacional con compromiso local.
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentó al abrir la clínica y cómo lo superó?
Comenzar un proyecto de esta magnitud sin grandes inversores ni estructura previa fue un gran reto. Apostamos todo lo que teníamos, incluso emocionalmente. La clave fue la fe, el trabajo incansable y la alianza con mi esposa Renata — también médica — con quien comparto el mismo propósito de vida.
¿Qué papel juega la innovación en la clínica? ¿La inteligencia artificial tiene alguna participación?
La innovación está en el centro de nuestro modelo. Usamos inteligencia artificial en la gestión administrativa, en la optimización de diagnósticos por imagen y también en estrategias de comunicación. Creemos que la tecnología debe estar al servicio de la humanización de la medicina, no al revés.
¿Cómo ve el aporte de los profesionales extranjeros en el servicio de salud paraguayo?
Es valioso. Muchos médicos extranjeros, como yo, apostaron por formarse y quedarse en Paraguay, no solo como lugar de paso, sino como hogar. Nuestro aporte viene con humildad, ética y el deseo genuino de contribuir al fortalecimiento del sistema paraguayo.

¿Cuáles cree que son todavía los vacíos más grandes en el sistema de salud, y qué aspectos considera que se están cubriendo bien?
Uno de los principales vacíos es el acceso a especialistas y a diagnósticos de calidad a precios accesibles. Pero también vemos avances significativos en la formación médica y en el compromiso de los profesionales jóvenes. Hay esperanza. Estudié en la UCP - Universidad Central del Paraguay en Ciudad del Este y conviví en el ambiente académico con muchos estudiantes que se formaron como brillantes en la región.
¿Qué metas o planes tiene a corto y mediano plazo para continuar creciendo en la región?
Queremos consolidar la clínica como referencia regional en diagnóstico por imagen, ampliar nuestra red de especialistas y establecer alianzas con los sectores comercial, industrial y educativo, y lanzar nuestro propio seguro de salud, donde los clientes paguen muy poco por servicios médicos de excelencia. Antes de abrir más de dos sucursales en la región del Alto Paraná.
Menciona planes de abrir una nueva sucursal en Alto Paraná este mismo año. ¿Qué características tendrá esta nueva sede y qué demanda específica buscan atender con ella?
Estamos planeando un centro especializado en ginecología, obstetricia y pediatría, con énfasis en la atención integral para mujeres y niños. Estamos innovando nuestra nueva clínica con una sala de partos y nuestra experiencia en diagnóstico por imagen. La idea también es llevar estos servicios a comunidades periféricas que a menudo carecen de acceso oportuno.
¿Considera que Alto Paraná podría convertirse en un hub de formación médica para el país?
Sin dudas. Alto Paraná ya concentra universidades, clínicas y hospitales que forman a cientos de profesionales cada año. Con más inversión y apoyo, puede consolidarse como un polo de excelencia académica y práctica médica.
¿Cómo podría evolucionar el sector salud de aquí a 10 años?
Imaginamos un sistema más integrado, con mayor participación de la tecnología, medicina preventiva y salud mental. La transformación no es sólo tecnológica, sino también humana. El médico del futuro debe unir ciencia, compasión y adaptabilidad.