Thalent: la consultora que acompaña el desembarco de inversiones extranjeras en Paraguay
Francisco Fariña, abogado y ex cónsul en Uruguay y Argentina, hoy lidera Thalent, una consultora con 30 años de trayectoria dedicada a brindar soluciones integrales a inversores extranjeros.
Desde trámites migratorios y jurídicos hasta auditoría, recursos humanos y estudios de inversión, la firma acompaña a empresarios que buscan instalarse en el país.
En los últimos años, Fariña gestionó la radicación de empresas de diversos sectores: desde call centers bajo régimen de maquila, que hoy emplean a más de 240 paraguayos, hasta una firma argentina que decidió fabricar impresoras láser en Paraguay en lugar de instalar su producción en China.
"El inversor viene para ganar más dinero. Entonces se dan las condiciones en Paraguay", afirmó.
Y además destacó la estabilidad macroeconómica, el tipo de cambio predecible y la seguridad financiera, factores que, según él, sorprenden gratamente a los extranjeros.
Para Fariña, Paraguay se consolidó como una economía emergente con múltiples oportunidades aún por desarrollar. La posibilidad de competir en sectores donde otros países ya están saturados es un atractivo central para nuevos emprendimientos, especialmente en servicios, manufactura ligera y real estate.
Muchos extranjeros también valoran la estabilidad del sistema financiero. "Ellos están fascinados que acá no existe ningún antecedente de lo que ellos llaman el corralito", señaló.
Incluso menciona el asombro de quienes dejan su dinero en bancos locales y reciben intereses, en lugar de pagar cargos mensuales como ocurre en otros mercados.
Según estimaciones del consultor, la llegada de nuevos residentes e inversores podría representar entre US$ 2.500 y 3.000 millones anuales en inyección económica, considerando que cada persona que se radica trae como mínimo 10 mil dólares, mientras que un inversor industrial ingresa capitales desde 200 mil dólares en adelante.

A pesar del interés creciente, Fariña advierte que la burocracia estatal es uno de los principales obstáculos. Señala que organismos como el Ministerio de Industria y Comercio, Rediex y Migraciones funcionan con eficiencia, pero identifica un problema crítico en la Policía Nacional, encargada de emitir la cédula para extranjeros.
"Puede pasar 30, 60, 90 y 120 días y no expide la cédula de extranjeros. Ese es un cuello de botella que el gobierno debería de fijarse", remarcó.
Esta demora, dijo, impide que muchos inversionistas activen sus sociedades, abran cuentas bancarias o avancen con proyectos concretos.
Fariña también propuso implementar una ventanilla única migratoria para agilizar trámites, centralizar requisitos y reducir la exposición de los extranjeros a circuitos donde, según reconoce, aún persisten focos de corrupción.
El CEO de Thalent identificó cuatro rubros que hoy concentran el mayor interés del capital extranjero:
Real estate, especialmente fuera de Asunción, con desarrolladores enfocados en loteamientos y barrios cerrados en ciudades del interior.
Servicios tercerizados, particularmente call centers bajo régimen de maquila.
Industrias livianas, como manufactura tecnológica y producción local de bienes antes importados.
Proyectos bajo maquila, que continúan siendo, según define, "la niña bonita" para los inversores por su carga impositiva reducida y competitividad internacional.
Y finalmente insistió en que Paraguay tiene una oportunidad histórica para potenciar la recepción de inversiones, siempre y cuando el Estado agilice procesos y acompañe con mejores servicios. "Debemos mejorar la infraestructura, la educación, la salud y algunos organismos burocráticos", finalizó.