Alejandro Domínguez: una década de transformación al frente de CONMEBOL
En uno de los momentos más delicados de su historia institucional, CONMEBOL enfrentó una crisis que puso en jaque su credibilidad, su estructura de gobierno y su proyección internacional. Fue en ese contexto adverso cuando la confederación sudamericana inició un proceso de transformación profunda, marcado por decisiones políticas firmes y una conducción orientada a reconstruir confianza, ordenar la gestión y modernizar el fútbol de la región.
La evolución de la institución fue liderada por Alejandro Domínguez, quien destaca de esta manera 10 años al frente de la entidad más importante del fútbol sudamericano. El punto de partida de las transformaciones fue la adopción de reglas claras como eje de liderazgo.
La reforma integral del estatuto, alineada a los estándares de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA, por sus siglas en francés), sentó las bases de una nueva gobernanza, acompañada por la implementación de sistemas de compliance y control interno.
En ese camino, CONMEBOL se convirtió en la única organización del fútbol mundial en obtener las certificaciones ISO 37001 y 37301, un hito que consolidó su compromiso con la transparencia institucional.

Este cambio estructural permitió recuperar la confianza del sistema financiero internacional y de los principales actores globales del fútbol, pilares estratégicos impulsados por Domínguez. Por otra parte, la reapertura de la banca internacional y la firma de nuevas alianzas con sponsors y broadcasters de alcance mundial marcaron una etapa de reconstrucción reputacional que devolvió previsibilidad y estabilidad a la confederación.
La conducción de Alejandro Dominguez impulsó también una modernización integral del fútbol sudamericano, desde la CONMEBOL. En ese sentido, se puede mencionar la implementación pionera del VAR en 2017, la reforma de los formatos de competencia y la creación de las Finales Únicas, hechos que redefinieron la experiencia deportiva y ampliaron el alcance de los torneos, tanto en términos de audiencia como de equidad competitiva
En otro sentido, el crecimiento económico logrado en este período se tradujo en una política de reinversión inédita. Hasta 2024, CONMEBOL destinó US$ 1.900 millones en premios y participaciones, además de US$ 575 millones en inversiones directas para las Asociaciones Miembro. Por otro lado, en 2025 los torneos alcanzaron cifras récord, con US$ 209 millones en premios para la Copa Libertadores y US$ 78,7 millones para la Sudamericana
Más allá de los números, el modelo de gestión de Domínguez al frente de la CONMEBOL durante 10 años puso el foco en el impacto humano del fútbol. Durante la pandemia, la confederación canalizó US$ 95 millones en ayudas y gestionó más de 50.000 dosis contra el COVID-19.
Además, el dirigente deportivo también logró concretar el Complejo SUMA, financiado con fondos recuperados del FIFA Gate. Hoy, con nueve Copas del Mundo obtenidas desde 2016 en distintas categorías y la confirmación del Mundial 2030 en Uruguay, Argentina y Paraguay, Sudamérica vuelve a ocupar un rol protagónico en el escenario global, bajo el liderazgo de Domínguez desde CONMEBOL.