La incomodidad de equivocarse fue el precio que tuvieron que pagar para romper con la inercia y dar con la chispa que cambió para siempre la forma de encontrar el amor.
Las aplicaciones que usan algoritmos conversacionales prometen asistencia instantánea para seducir, redactar perfiles y sortear silencios incómodos. Mientras su popularidad crece, persisten dudas sobre la autenticidad de los vínculos y el riesgo de reemplazar el contacto humano con respuestas programadas.