La empresa pretende salir al Nasdaq con una valuación de US$ 1,75 billones, apoyada en Starlink, la inteligencia artificial y una promesa de negocios espaciales que todavía deberá convencer a Wall Street.
Los inversores minoristas ahora pueden comprar acciones privadas de OpenAI, Anthropic y SpaceX; o al menos eso creen. Pero entre ellos y las riquezas de las OPV se interpone una opaca red de intermediarios turbios, cada uno ansioso por llevarse su parte.
Antes de que Elon Musk fije el precio de salida de SpaceX, exchanges como Binance, Bitget y Trade.xyz ya ofrecen futuros perpetuos para especular con una valuación que el mercado cripto llevó hasta los U$S 2,5 billones.
La empresa de Elon Musk avanzó con el trámite ante el regulador estadounidense y abrió una nueva etapa para uno de los activos privados más codiciados del mercado tecnológico.
Con una valuación estimada de hasta US$ 1,75 billones, la compañía aeroespacial prepara documentos clave para Nasdaq, mientras inversores y analistas ponderan el atractivo de Starlink, la volatilidad esperada y el control del magnate.
Elon Musk, Sam Altman y Darío Amodei preparan la salida a bolsa de Space X, OpenAI y Anthropic. Las tres compañías podrían concentrar juntas más de US$ 2,6 billones en valuación acumulada.
El mercado apuesta a que Starlink sea para SpaceX lo que el buscador fue para Alphabet, una infraestructura global capaz de multiplicar ingresos y sostener una valuación de gigante tecnológico.
Google analiza el lanzamiento de infraestructura para IA en órbita como respuesta al alto consumo de energía, agua y suelo de los data centers terrestres, mientras SpaceX y otros actores espaciales buscan posicionarse en un negocio que podría redefinir el futuro de la computación.
Anthropic cerró un acuerdo con SpaceX para acceder a la capacidad de procesamiento de xAI. La alianza expone cómo la presión por sostener el avance de la IA ya pesa más que las rivalidades, las tensiones políticas y las controversias ambientales.
La posible salida a bolsa de las empresas lideradas por Elon Musk concentra la atención global. Con valuaciones récord y alto interés inversor, nuevas plataformas cripto buscan abrir el acceso temprano a estos gigantes, históricamente reservado a unos pocos.
La firma aeroespacial inició en reserva el trámite ante la SEC y el mercado apuesta por una colocación récord en junio, con una valuación cercana a US$ 1,75 billones (trillones en inglés).
El apetito inversor volvió a dispararse por versiones cada vez más consistentes, aunque el recorrido disponible sigue atado a vehículos indirectos o ventanas limitadas para moverse.
Con un patrimonio que ya supera la suma de Page, Zuckerberg, Bezos y Huang, el fundador de Tesla apoya dos tercios de su capital en la infraestructura orbital de SpaceX y en la red satelital Starlink. A los 54 años, su apuesta por el control del acceso al espacio podría ser la llave para cruzar la barrera del billón.
Su fortuna supera los US$ 722.000 millones. En números concretos, alcanza para quedarse con todas las ligas deportivas de EE.UU., adquirir el parque automotor anual del país o arrasar con el mercado inmobiliario de estados norteamericanos enteros.
Exingenieros de la compañía fundada por Musk crearon más de 140 startups, muchas de las cuales ya valen miles de millones. La cultura de trabajo extremo, los contactos y el capital acumulado explican por qué Silicon Valley mira con atención cada vez que alguien renuncia.
Con la mirada puesta en 2026, la compañía espacial proyecta una salida a los mercados que podría romper todos los récords, con una recaudación superior a la de Aramco y una valuación que ya ronda los US$ 1,5 mil millones.