En una región históricamente golpeada por crisis económicas, incertidumbre, inflación, presión laboral, agotamiento emocional y miedo al futuro, la gente ya no necesita jefes robóticos; necesita referentes humanos
Cuando el buen rendimiento tapa problemas de fondo, RR.HH. puede actuar a tiempo para evitar desgaste, rotación y decisiones que comprometan la sucesión.
El Top Voice global Guillermo González Pimiento —fundador de Aprendamos y creador de una metodología que formó a más de 250.000 profesionales— analiza el nuevo algoritmo BREW 360, advierte sobre los peligros de la inteligencia artificial básica y explica cómo los altos ejecutivos pueden construir autoridad sin convertirse en influencers.
La incorporación de IA promete más eficiencia, pero también eleva expectativas, acelera tiempos y obliga a quienes conducen equipos a repensar cómo medir el desempeño sin aumentar el estrés.
La IA aceleró el fin de la autoridad basada en acumular conocimiento. En un escenario de incertidumbre, quienes ocupan la cima corporativa deben aprender a dar dirección, sostener a sus equipos y crear condiciones para que otros hagan mejor su trabajo.
En el trabajo de mi empresa con startups en etapas iniciales, vemos que surgen siempre los mismos desafíos con las personas cuando podrían evitarse. ¿Cuántos de estos te resultan familiares?
Mientras destinan decenas de miles de millones de U$S a infraestructura de inteligencia artificial, Meta y Microsoft reestructuran sus plantillas: despidos masivos, retiros anticipados y una gestión de recursos humanos que redefine qué puestos sobreviven a la automatización.
Giuliano Pagano revela las claves de la mentalidad de élite. Cómo pasó de trabajar como albañil a liderar una startup que factura en 17 países y potencia a los jugadores de fútbol. El paralelismo con el management y los equipos de alto rendimiento.
De guitarrista hippie en Europa a liderar un imperio de US$ 3.000 millones, Manuel Antelo revela en exclusiva para Forbes Paraguay cómo su apuesta por el país ya factura US$ 100 millones anuales. En una charla íntima, el empresario analiza el mercado motor, su plan para triplicar la operación local y por qué la ejecución es la verdadera clave del éxito.
El límite no suele estar en la capacidad ni en la experiencia: aparece al quedar encerrados en el propio organigrama, aferrados al equipo y sin asumir costos inmediatos para empujar resultados colectivos.
Ante roces entre colegas, la reacción más habitual suele ser buscar acuerdos de valores. Estudios en psicología proponen otra salida: leer cada caso según su contexto para destrabar tensiones y decidir con más criterio.
Nuestros resultados cuentan el “qué”. El “gracias a” y el “pese a” explican el “cómo” y el “con qué” llegamos. Una mirada para evaluar liderazgo con profundidad y detectar talento más allá del KPI.
Después de más de medio siglo, la humanidad volvió a orbitar la Luna. Sin embargo, el éxito del regreso de la misión Artemis II a la Tierra no es solo un triunfo de la ingeniería aeroespacial; es, ante todo, una clase magistral de management, resiliencia y gestión de talento en la era de la incertidumbre.
Las organizaciones, por medio de sus líderes, cuentan con la capacidad para impulsar prácticas de aprendizaje con diversas actividades formativas; no como cursos aislados sino dentro de un programa de desarrollo de habilidades en IA.
Una aventura clásica expone coraje, astucia, paciencia, ensayo y cooperación como recursos útiles ante rivales poderosos, cambios bruscos y metas exigentes dentro del trabajo diario.
Una falla habitual de conducción infla la autopercepción, agranda la distancia con los equipos y erosiona la confianza. El costo aparece en silencios, malestar oculto y decisiones tomadas con información incompleta.
Entre discursos sobre vulnerabilidad y exigencias de firmeza, especialistas advierten una tensión difícil: mostrar rasgos propios sin perder autoridad, claridad ni credibilidad frente a equipos, mercados y crisis.
Tres líderes eligieron escuchar esa incomodidad que aparece antes de cualquier planilla: rechazaron acuerdos tentadores, cambiaron modelos rentables y apostaron contra el pronóstico. La lección: la señal interna puede anticipar lo que el Excel todavía no ve.