Al igual que como ocurre con un DT en los equipos, en las organizaciones no existe un CEO universalmente mejor, sino un líder indicado en función de la etapa que estén transitando.
Saber con cuál de los dos estás lidiando puede determinar qué vas a hacer después. Algunas situaciones requieren una comunicación más clara, límites más firmes o un mejor manejo hacia arriba ("managing up"). Otras exigen proteger tu credibilidad, preservar tu salud y planificar tu próximo paso.
Muchas organizaciones avanzan con la sensación de estar haciendo lo correcto, hasta que la complejidad las alcanza. No es falta de visión ni de talento: es una desalineación silenciosa entre el nivel del desafío y el nivel del liderazgo.
El colapso de la Celeste en el Mundial expone el fracaso de la gestión basada en el miedo y el control; una lección sobre los límites de la exigencia extrema frente al factor humano.
Cuando la automatización absorbe las tareas operativas, el verdadero valor de un profesional ya no se mide por el volumen de su actividad, sino por su criterio, empatía y capacidad de decisión.
La felicidad también se construye con hábitos cotidianos: cuidar los vínculos, ordenar el tiempo, buscar experiencias nuevas, ayudar a otros y pasar más momentos en contacto con la naturaleza.
De guitarrista hippie en Europa a liderar un imperio de US$ 3.000 millones, Manuel Antelo revela en exclusiva para Forbes Paraguay cómo su apuesta por el país ya factura US$ 100 millones anuales. En una charla íntima, el empresario analiza el mercado motor, su plan para triplicar la operación local y por qué la ejecución es la verdadera clave del éxito.
En una región históricamente golpeada por crisis económicas, incertidumbre, inflación, presión laboral, agotamiento emocional y miedo al futuro, la gente ya no necesita jefes robóticos; necesita referentes humanos
Cuando el buen rendimiento tapa problemas de fondo, RR.HH. puede actuar a tiempo para evitar desgaste, rotación y decisiones que comprometan la sucesión.
El Top Voice global Guillermo González Pimiento —fundador de Aprendamos y creador de una metodología que formó a más de 250.000 profesionales— analiza el nuevo algoritmo BREW 360, advierte sobre los peligros de la inteligencia artificial básica y explica cómo los altos ejecutivos pueden construir autoridad sin convertirse en influencers.
La incorporación de IA promete más eficiencia, pero también eleva expectativas, acelera tiempos y obliga a quienes conducen equipos a repensar cómo medir el desempeño sin aumentar el estrés.
La IA aceleró el fin de la autoridad basada en acumular conocimiento. En un escenario de incertidumbre, quienes ocupan la cima corporativa deben aprender a dar dirección, sostener a sus equipos y crear condiciones para que otros hagan mejor su trabajo.
En el trabajo de mi empresa con startups en etapas iniciales, vemos que surgen siempre los mismos desafíos con las personas cuando podrían evitarse. ¿Cuántos de estos te resultan familiares?
Mientras destinan decenas de miles de millones de U$S a infraestructura de inteligencia artificial, Meta y Microsoft reestructuran sus plantillas: despidos masivos, retiros anticipados y una gestión de recursos humanos que redefine qué puestos sobreviven a la automatización.
Giuliano Pagano revela las claves de la mentalidad de élite. Cómo pasó de trabajar como albañil a liderar una startup que factura en 17 países y potencia a los jugadores de fútbol. El paralelismo con el management y los equipos de alto rendimiento.
El límite no suele estar en la capacidad ni en la experiencia: aparece al quedar encerrados en el propio organigrama, aferrados al equipo y sin asumir costos inmediatos para empujar resultados colectivos.
Ante roces entre colegas, la reacción más habitual suele ser buscar acuerdos de valores. Estudios en psicología proponen otra salida: leer cada caso según su contexto para destrabar tensiones y decidir con más criterio.
Nuestros resultados cuentan el “qué”. El “gracias a” y el “pese a” explican el “cómo” y el “con qué” llegamos. Una mirada para evaluar liderazgo con profundidad y detectar talento más allá del KPI.