Los fiscales de ambos estados citaron al ente rector del fútbol mundial para revisar posibles engaños sobre la ubicación de los asientos en los partidos y el impacto de los precios variables en el costo de las entradas.
Con el equipo de 30 creadores de contenido de la FIFA en la red social china, además de un acuerdo exclusivo con YouTube, se avecina un Mundial en el que usuarios, plataformas y emisoras competirán por la atención de los hinchas durante la competencia.
Antes había que convencer a los estadounidenses de mirar fútbol; ahora, con el deporte en pleno crecimiento y el Mundial 2026 en el horizonte, el problema es otro: los precios amenazan con dejar a muchos fanáticos afuera.
El titular del organismo sostuvo que los valores responden al mercado estadounidense y al peso de la reventa, en medio de cuestionamientos de hinchas y asociaciones europeas por costos cada vez más inaccesibles.
La Copa del Mundo 2026 se perfilaba como el "big bang" definitivo del marketing deportivo en Norteamérica. Sin embargo, una combinación de precios dinámicos, hoteles fuera de órbita y un contexto geopolítico sensible está provocando un fenómeno impensado: el repliegue del fanático global.