Paul Fernández Editor de Contenidos
La ingeniera Gabriela Mesquita, presidenta del Consejo Paraguayo de Construcción Sostenible y asesora de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), señaló que las empresas del sector de la construcción están optando por políticas y prácticas de sostenibilidad por varias razones pero principalmente para aportar valor a la propuesta constructiva para la perspectiva del consumidor.
Indicó que el mercado en los primeros años ha presentado cierta resistencia al cambio, principalmente debido a la falta de materiales sostenibles y de profesionales con experiencia en el asesoramiento de proyectos de arquitectura e ingeniería que respondan a estos criterios.
Sin embargo, dijo que en los últimos años, la situación ha cambiado debido a la existencia de casos de éxito en todas las tipologías tales como las industriales, de oficinas, residenciales, tipo retail, hotel, emprendimientos comerciales, entre otros.
Y es que, según comentó, el sector decide incorporar prácticas sostenibles a sus modelos de negocio, en vista a los casos de éxito citados, donde se pudieron corroborar que con una inversión adicional de entre 1% a 5% superior a la construcción convencional, se pudieron obtener mayores eficiencias en la ubicación de recursos en las obras civiles e instalaciones.
Así también, se generaron reducciones en los costos operativos de los emprendimientos, al mismo tiempo de diferenciar a sus emprendimientos de la competencia, con un elemento distintivo buscado por los consumidores.
"Es importante implementar estas políticas por los beneficios que se pueden lograr. Una obra sostenible puede ahorrar entre 30% y 80% del consumo energético anual, lo cual redunda no sólo en un corto periodo de pago de la inversión inicial, sino también en un importante ahorro anual de costos operativos", dijo.
Agregó que el ahorro en agua oscila entre 20% y 70%, además de otros beneficios tales como el aumento en la calidad ambiental interior por la ventilación de espacios ocupados, lo cual está demostrado que aumenta la productividad de las personas que ocupan los espacios sostenibles.
Por otro lado, señaló que a las empresas desarrolladoras y constructoras, implementar estas prácticas les aporta valor al poder acceder a desarrollos de primer nivel que buscan tanto calidad constructiva como reducción de impactos negativos de los procesos constructivos. Las empresas con experiencia en construcción sostenible, añadió, se han visto beneficiadas participando y ganando concursos de proyectos a los que no acceden empresas sin esta experiencia.
Acompañamiento
Mesquita señaló que, en cuanto al contexto local, en las actuales obras sostenibles en el país se implementan prácticas como aislación térmica de envolventes (muros exteriores y techos), superficies claras al exterior para evitar la absorción de calor, iluminación eficiente, prácticas de separación de residuos sólidos de los procesos constructivos y almacenamiento de agua pluvial en el sitio, para su reutilización en sistemas de riego o limpieza de superficies exteriores.
En ese sentido, afirmó que la construcción sostenible es una idea a la que ya le llegó su momento a nivel global, por el compromiso que se tiene con las generaciones futuras y su oportunidad de acceso a un medio ambiente saludable con recursos sostenibles.
"Son prácticas que se irán instalando aceleradamente en los próximos años en nuestro país, para lo cual deben estar preparados todos los sectores que intervienen en el modelo de negocio: financiero, legal (normativas, legislaciones, etc), profesionales, empresas constructoras, proveedores de materiales y servicios, etc", aseveró.
Sostuvo que con el logro de Grado de Inversión, Paraguay podrá atraer importantes fondos verdes, entre ellos el de la construcción sostenible. Actualmente, comentó, existe el apoyo de la banca de segundo piso para desarrollos sostenibles, la cual consiste en mejor financiación, tanto en tasas, como en plazos y periodos de gracia, para este tipo de proyectos.
Así también, dijo que desde el año 2019 hasta junio del presente año, existía una Ordenanza Municipal, la 128/17, que impulsaba las obras sostenibles por parte de la Municipalidad de Asunción, con reducciones impositivas que impulsaron el desarrollo de 282.555 m2 de construcción sostenible, de entre los 488.380 m2 totales que representan el total de las construcciones sostenibles a hoy en día. "Lastimosamente esta Ordenanza fue derogada por la Municipalidad de Asunción", lamentó.