La cadena de 'helados voladores' aterriza en Paraguay con una experiencia diferente
Bits&Cream, la franquicia boliviana que llegó a Paraguay para redefinir la experiencia del helado. Nicole Anglarill, dueña de la marca, nos cuenta cómo una tradición familiar evolucionó hasta convertirse en un fenómeno que mezcla innovación, creatividad y diversión.

Giulia Della Bella Audiovisual/Periodista

La compañía nació en el año 2000 en Santa Cruz, Bolivia, cuando Meily y Jan Paul, recién casados, crearon su primer helado con una máquina heredada de la bisabuela de Nicole. Hoy, la empresa cuenta con 25 locales entre Bolivia y Paraguay, además de más de 60 puntos de venta business-to-business.

"Esta apertura en Paraguay es histórica para la marca, ya que es la primera vez que producimos y vendemos helado fuera de Bolivia", comenta Anglarill, quien además señala que su incursión en Asunción ha sido muy bien recibida por el público.

Nicole Anglarill

El famoso helado volador

Entre las innovaciones que han conquistado a los consumidores está el "Plaf Plaf", un helado que se mezcla en una plancha helada con sabores, toppings y coberturas únicas, como el especial de este mes: el Plaf Plaf Cocofrola, que combina un helado de coco con una crocante pastafrola hecha en casa.

Sin embargo, el verdadero espectáculo llega con el llamado "helado volador". Anglarill explica que es una experiencia diseñada para los "Bits Lovers" más arriesgados: "Si te animas, tu Maestro Plaf Plafero lanza tu helado al aire para que lo atrapes. El truco está en mantener el contacto visual con tu helado".

Bits&Cream

Otra de las innovaciones de Bits&Cream es su forma de "aplastar" el helado al mezclarlo con los ingredientes elegidos por el cliente. Para Nicole, esta técnica refleja la esencia creativa de la marca: "Es un espacio donde puedes dejar volar tu imaginación".

Con un local ya operativo en Asunción desde noviembre, Bits&Cream planea expandirse aún más en Paraguay, viendo al país como una oportunidad única en Latinoamérica. Además, están abiertos a franquiciar la marca y colaborar con emprendedores locales, lo que podría consolidar con mayor fuerza su presencia en el mercado local.

Para mantenerse competitivos en un mercado con múltiples opciones, Bits&Cream se apoya en la innovación constante. Según Anglarill, "más allá de ser una estrategia, la innovación es el rasgo que mantiene el corazón de Bits competitivo en el mercado".

La llegada de Bits&Cream a Paraguay es solo el comienzo de una historia que promete seguir creciendo. Con una propuesta que combina tradición, creatividad y diversión, la marca boliviana ha encontrado en Asunción un público dispuesto a vivir una experiencia única. 

Bits&Cream